Noticias de Agosto 2019

PAC 2019: ESPECIES VÁLIDAS EN BARBECHOS MELÍFEROS

Información agrícola revista Tempero.

El Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA) ha publicado la nota técnica sobre especies válidas en barbechos melíferos, dentro de los pagos para prácticas agrícolas beneficiosas para el clima y el medio ambiente, de cara a la solicitud de la PAC de 2019 que se iniciara la primera semana de febrero.

Conforme a lo estipulado en el Anexo VIII del Real Decreto 1075/2014, de 19 de diciembre, el FEGA ha publicado un listado de especies ricas en polen y néctar admitidas a nivel nacional para su aplicación en la campaña de solicitudes de ayuda 2019. Las especies elegibles que computarán como exigibles para que el barbecho sea considerado como un barbecho para plantas melíferas, son las siguientes:

- Vicia sativa (Familia Leguminosas). Nombre común: veza

- Onobrychis hispánica (Familia Leguminosas). Nombre común: pipirigallo

- Onobrychis viciefolia (Familia Leguminosas). / Nombre común: esparceta

- Calendula arvensis (Familia Compuestas). Nombre común: caléndula silvestre

- Coriandrum sativum (Familia Umbelíferas. Nombre común: cilantro

- Brassica napus (Familida Brassica o Cruciferas). Nombre común: colza

- Diplotaxis virgata (Familida Brassica o Cruciferas). Nombre común: mostaza amarilla

- Sinapis alba (Familia Brassica o Cruciferas). Nombre común: mostaza blanca

- Silene vulgaris (familia Car yophyllaceae). / Nombre común: colleja

- Salvia pratensis (Familia lamiaceae). Nombre común: salvia de los prados

La lista de especies elegibles en el ámbito territorial de cada Comunidad Autónoma podrá ampliarse a decisión de la autoridad competente, con otras especies melíferas adicionales para tener en cuenta sus condiciones particulares, que sean autóctonas o especies locales, siempre teniendo en cuenta una correcta selección en aras de fomentar aquellas especies propias del lugar, y que además de tener una eficacia polinizadora, pudieran ser adyuvantes en el control de malas hierbas y plagas, evitándose en todo caso, aquellas de difícil control, o que pudieran ser reservorios de agentes perjudiciales, y en particular las exóticas reconocidas como invasoras. No podrán ser especies elegibles, cualquiera de los géneros: Borago spp., Echium spp., Heliotropum spp., y Senecio spp. Queda permitida la presencia de otras especies de carácter herbáceo, distinta de las elegibles, cuando éstas últimas sean predominantes.

Noticias de Junio 2019

LA COMBINACIÓN DE PLAGUICIDAS ACORTA LA VIDA DE LAS ABEJAS Y MODIFICA SU COMPORTAMIENTO

La desaparición de diversas especies de abejas en todo el mundo conlleva un inmenso impacto económico pues gran parte de la agricultura depende del trabajo de polinización que realizan estos insectos

Un nuevo estudio realizado por biólogos brasileños sugiere que el efecto de los plaguicidas sobre las abejas puede ser mayor de lo que se imagina. Aun cuando se aplicó un insecticida en dosis que se consideran no letales, el mismo acortó el tiempo de vida de los insectos hasta un 50%. Asimismo, los científicos observaron que una sustancia fungicida considerada inofensiva para las abejas alteró el comportamiento de las obreras dejándolas letárgicas, lo que puede comprometer el funcionamiento de toda la colonia.

Los resultados de esta investigación salieron publicados en la revista Scientific Reports, perteneciente al grupo Nature. El trabajo estuvo coordinado por Elaine Cristina Mathias da Silva Zacarin, docente en la Universidad Federal de São Carlos (UFSCar) en su campus en la ciudad de la localidad de Sorocaba (en el estado de São Paulo, Brasil). También participaron investigadores de la Universidade Estadual Paulista (Unesp) y de la Escuela Superior de Agricultura Luiz de Queiroz (Esalq) de la Universidad de São Paulo (USP).

La Fundación de Apoyo a la Investigación Científica del Estado de São Paulo FAPESP apoyó la investigación en el marco del Proyecto Temático intitulado “Interacciones abejas-agricultura: perspectivas para la utilización sostenible”, coordinado por el profesor Osmar Malaspina, de la Unesp de Rio Claro. También hubo una financiación proveniente de la Coordinación de Perfeccionamiento del Personal de Nivel Superior (Capes), ligada al gobierno federal brasileño, y otra de la Cooperativa de Apicultores de Sorocaba y Zona (Coapis).

Es un hecho conocido que diversas especies de abejas están desapareciendo en todo el mundo. En Europa y Estados Unidos, este fenómeno se ha venido observando desde el año 2000. Y en Brasil, al menos desde 2005.

En el estado de Rio Grande do Sul (en el sur de Brasil), entre diciembre de 2018 y enero de 2019 se registró la pérdida de aproximadamente 5.000 colmenas, el equivalente a 400 millones de abejas.

Y no están desapareciendo únicamente los ejemplares de la especie Apis mellifera, la abeja de origen europeo y la principal responsable de la producción comercial de miel. En los montes brasileños existen centenas de especies silvestres que posiblemente se han visto afectadas. El impacto económico previsto de esto es inmenso, pues gran parte de la agricultura depende del trabajo de polinización que realizan estos insectos. Tal es el caso de todas las frutas comestibles, por ejemplo.

Y ya se sabe también cuál es la causa de esta desaparición repentina y masiva: la aplicación indebida e indiscriminada de plaguicidas. Compuestos químicos tales como insecticidas, fungicidas, herbicidas y acaricidas contaminan a las abejas que salen de las colonias en busca de polen y terminan afectando a todas las colmenas. Una vez dentro de las colonias, tales compuestos son ingeridos por las larvas, lo cual compromete su longevidad y el funcionamiento general de dichas colonias.

“En Brasil, los monocultivos de soja, maíz y caña de azúcar dependen del uso intensivo de insecticidas. La contaminación de las colonias de abejas sucede cuando los agricultores no respetan un margen de seguridad mínimo (se recomiendan 250 metros), por ejemplo, en la aplicación de plaguicidas entre las tierras de cultivo y las áreas forestales que las rodean. Hay gente que aplica productos químicos hasta el límite de los bosques”, dijo Malaspina.

“En Europa y Estados Unidos, las colonias de abejas van muriendo poco a poco. Desde la constatación inicial de la muerte de las primeras abejas hasta la muerte de la colonia puede pasar un mes o hasta cinco meses. En Brasil no es así. Acá las colmenas desaparecen en 24 ó 48 horas. No existe ninguna enfermedad capaz de acabar con una colmena entera en 24 horas. Sólo los insecticidas pueden provocar eso”, dijo.

Malaspina destaca que existen centenas de ingredientes activos en los insecticidas, fungicidas, herbicidas y acaricidas que se aplican en Brasil. “Resulta imposible probar en laboratorio la acción de cada uno de ellos. No hay dinero para hacerlo”, dijo.

Entre los años 2014 y 2017, se llevó a cabo un estudio en el marco del proyecto Colmena Viva (una iniciativa ideada por la Asociación de la Industria de Productos para la Defensa Vegetal) con el objetivo de detectar ingredientes activos que podrían estar relacionados con la mortalidad de las abejas entre los 44 que más se aplican en la agricultura del estado de São Paulo.

El equipo del proyecto recolectó material en 40 municipios paulistas. En el marco de un trabajo junto a los apicultores, los agricultores y la industria de productos fitosanitarios, los investigadores recomendaron una serie de acciones tendentes a proteger los colmenares, tales como la aplicación de márgenes de seguridad mínimos en la aplicación de plaguicidas y la implementación de buenas prácticas agrícolas.

Según los científicos, los efectos beneficiosos del proyecto Colmena Viva pueden estar empezando a aparecer. Durante el mismo período que desaparecieron las 5.000 colonias de abejas en Rio Grandes do Sul, las pérdidas fueron menores en Santa Catarina y Paraná, los otros dos estados que componen la región sur de Brasil. Entre los apicultores de São Paulo, el impacto fue más acotado aún.

“Pero esto no quiere decir que las abejas de São Paulo se encuentran a salvo de los plaguicidas. Lejos de ello. Estamos empezando a testear cuáles son los efectos sobre las abejas melíferas del uso asociado de insecticidas con fungicidas. Y hemos descubierto un determinado tipo de fungicida que es inofensivo para las colmenas cuando se lo aplica en forma aislada en el campo, pero que se vuelve nocivo cuando se lo asocia a un determinado insecticida. No llega a matar a las abejas como los insecticidas, pero altera el comportamiento de los insectos, comprometiendo a la colonia”, dijo Da Silva Zacarin.

Los ingredientes activos investigados fueron la clotianidina, un insecticida que se aplica en el control de plagas en los cultivos de algodón, frijol, maíz y soja, y el fungicida pyraclostrobin, que se aplica en las hojas de la mayoría de los cultivos de granos, frutas, legumbres y vegetales.

“Realizamos ensayos de toxicidad de plaguicidas en larvas de abejas y en concentraciones ambientales relevantes, es decir, en concentraciones realistas, tales como las que se encuentran residualmente en el polen de las flores”, dijo Da Silva Zacarin.

Esta observación es importante. Cualquier plaguicida en grandes concentraciones diezma las colmenas casi inmediatamente. Pero lo que los investigadores estudian son los efectos sutiles y a mediano y largo plazo sobre las colmenas. “Lo que nos interesa es descubrir la acción residual de los plaguicidas, aun en concentraciones bajísimas, sobre esos insectos”, dijo Da Silva Zacarin.

Las pruebas se realizaron in vitro, con insectos confinados dentro de laboratorios para que no hubiera contaminación ambiental. En dichas condiciones, las larvas de Apis mellifera quedaron separadas en distintos grupos y se las alimentó entre el tercero y el sexto día de vida con una dieta compuesta por azúcar y jalea real. Lo que varió fue el tipo de ingrediente tóxico presente en el alimento, siempre en concentraciones ínfimamente pequeñas, en el rango de los nanogramos (milmillonésimas de gramos).

La dieta del grupo de control no contenía plaguicidas. En el segundo grupo, se contaminó el alimento con el insecticida clotianidina. En el tercer grupo, la contaminación se concretó con el fungicida pyraclostrobin. Y en el cuarto grupo se aplicó una asociación del insecticida con el fungicida.

“Después del sexto día de vida, las larvas se convierten en crisálidas y entran en metamorfosis, y de ellas emergen como obreras adultas. En el campo, una abeja obrera vive en promedio 45 días. En el laboratorio, confinadas, viven menos. Pero los insectos alimentados con la dieta contaminada con el insecticida clotianidina en bajísima concentración tuvieron un tiempo de vida drásticamente menor, de hasta un 50%”, dijo Da Silva Zacarin.

En tanto, entre las larvas alimentadas con la dieta contaminada únicamente con el fungicida pyraclostrobin no se observó ningún efecto sobre el tiempo de vida de las obreras.

“Con base únicamente en este resultado, podríamos imaginar que el fungicida en bajas concentraciones es inofensivo para las abejas. Empero, desafortunadamente, no es esto lo que sucede”, dijo la investigadora.

Ninguna abeja murió en la fase de larva y de crisálida. Pero se verificó que, en la fase adulta, las obreras sufrieron una modificación en su comportamiento. Se volvieron más lentas que los insectos del grupo de control.

“Las obreras jóvenes realizan inspecciones diarias de la colmena, lo que las lleva a recorrer una cierta distancia. Se mueven bastante dentro de la colonia. Verificamos que en el caso de las abejas contaminadas tanto por el fungicida solo o asociado al insecticida, la distancia recorrida y la velocidad fueron mucho menores”, dijo Da Silva Zacarin.

En caso de que suceda lo mismo en el medio ambiente con una parte considerable de las obreras de una colmena, dicha alteración de comportamiento terminaría perjudicando el funcionamiento de toda la colonia. Ésta puede ser una de las razones de la extinción masiva de abejas.

Aún no se sabe de qué manera actúa el fungicida para comprometer el comportamiento de las abejas. “Nuestra hipótesis indica que el pyraclostrobin, al asociarse con un insecticida, disminuiría el metabolismo energético de las abejas. Nuevos estudios en marcha podrán dilucidar este mecanismo”, dijo Da Silva Zacarin. 

Noticias de Mayo 2019

LA MIEL IMPORTADA LASTRA LA VENTA DE LA COSECHA ESPAÑOLA

Autor: VIDAL MATÉ, Fuente: El País. 29/04/2019

El sector de la miel en España atraviesa una de sus crisis más duras. Los productores achacan la situación a la llegada de miel desde China y la urgencia de los industriales de colocar en el mercado la máxima oferta antes de que se aplique la nueva normativa aprobada por España. Esta exigirá que el país de origen figure en el etiquetado y aún está pendiente del visto bueno de la UE. La evolución de las importaciones y el elevado volumen de existencias se han traducido en bajadas de los precios en origen hasta poco más de dos euros el kilo, frente unos costes medios de producción de 2,50 euros. La miel importada tiene un precio medio de entrada inferior a los dos euros.

De acuerdo con los datos de COAG, las cooperativas españolas tienen en sus almacenes más del 30% de la última cosecha, a pesar de que fue solamente de 20.000 toneladas (frente a unas producciones habituales medias superiores a las 31.000 toneladas).
Los elevados excedentes acumulados, señala Ángel Díaz, responsable del sector en la organización agraria, coinciden con el inicio de una nueva campaña de recolección, lo que aumenta el problema y, en algunos casos, puede imposibilitar el almacenamiento.


España importa anualmente unas 35.000 toneladas, de las cuales, unas 10.000 proceden de China. A su vez, España exporta unas 25.000 toneladas de miel, especialmente al resto de Europa.

 

LA UAB ESTRENA UN COLMENAR EXPERIMENTAL PARA INVESTIGAR POR QUÉ MUEREN LAS ABEJAS

Bellaterra. ECOticias.com 14 mayo 2019 

La UAB ha inaugurado el proyecto UABee, un nuevo espacio en el campus de la UAB para la demostración, la enseñanza y la investigación sobre la apicultura y la biología de las abejas. Se trata de un colmenar único en Cataluña que permitirá llevar a cabo proyectos de investigación en colaboración con otras instituciones para buscar una respuesta al declive de las poblaciones de abejas. La presentación se ha hecho esta mañana, a una semana del Día mundial de las abejas (el 20 de mayo).

Las abejas tienen un papel fundamental en la naturaleza y en los cultivos agrícolas debido a su papel crítico en la polinización. Sin embargo, su población se ha visto seriamente amenazada en los últimos años debido a múltiples factores, lo que pone en peligro, de una forma especial, a las abejas domésticas. Diversos organismos internacionales han alertado de las consecuencias de la disminución de su población y han recomendado diversos tipos de iniciativas de fomento y protección de la apicultura, tanto en condiciones rurales como urbanas.

La Universitat Autònoma de Barcelona ha presentado hoy el proyecto UABee, un colmenar experimental para la demostración (visitas para entrar en contacto con la apicultura y la biología de las abejas), enseñanza (cursos de formación para universitarios y profesionales del sector) y la investigación sobre la apicultura y la biología de las abejas.

Se trata de un colmenar experimental único en Cataluña, y uno de los pocos de toda España, ya que actualmente solo hay uno en funcionamiento en Córdoba y otro en proyecto en Huesca. El colmenar de la UAB está constituido por 6 colmenas destinadas a alojar colonias estándar y con posibilidad de modificar su configuración según la actividad y el tamaño de la colonia.

“UABee pretende dar una respuesta a la cuestión de por qué mueren las abejas mediante proyectos de investigación en colaboración con otras instituciones, orientados especialmente al estudio de la metabolómica de las abejas, los procesos químicos que tienen lugar en el interior de las células de su organismo”, explica Gerardo Caja, director del proyecto.

La orientación del colmenar se ha establecido de forma que las abejas reciban una insolación adecuada y que el vuelo de entrada y salida no se dirija hacia zonas frecuentadas por personal ajeno. Las colmenas están situadas sobre una bancada metálica de superficie perforada y el tipo de vallado a utilizar y su señalización impedirán el acceso accidental de personas o animales.

En el colmenar se llevarán a cabo cursos de introducción a la apicultura para principiantes y para personal veterinario, asignaturas de producción agrícola y ganadera del Grado de Veterinaria y del Máster de calidad de los alimentos de origen animal de la UAB, trabajos de investigación sobre el estudio del funcionamiento de las colmenas y propuesta de parámetros de registro del estado productivo y sanitario de las colmenas, investigación sobre la monitorización de la actividad de la colmena mediante sensores de temperatura y actividad y su relación con los valores climáticos (en colaboración con el Departamento de Microelectrónica y Sistemas Electrónicos de la UAB, en la Escuela de Ingeniería), así como propuestas de colaboración con las Facultades de Farmacia de la UB (estudios de flora melífera y máster en Apicultura Ecológica) con la facultad de Física de la UB (estudios de sensores), así como con el CREAF.

En el proyecto UABee participa como fundador la empresa Granja San Francisco y está abierto a la colaboración con otras empresas relacionadas con el sector alimentario, veterinario y social, que ya han manifestado su voluntad de colaborar y apoyar la iniciativa.

 

LOS LINDES EN LOS CAMPOS DE CULTIVO MEJORAN LA PRODUCCIÓN AGRÍCOLA Y LA BIODIVERSIDAD

Según los científicos, la configuración de los sembrados influye en la producción y diversidad de especies animales y vegetales

Un estudio internacional, con participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha elaborado una síntesis en la que se analiza cómo afecta la composición y configuración de los paisajes agrícolas a la abundancia de artrópodos y la calidad de los servicios que nos proporcionan los ecosistemas. Los datos confirman que en las áreas donde hay mayor densidad de lindes aumenta hasta en un 70% la presencia de artrópodos polinizadores y más del 40% la de aquellos que controlan de forma natural las plagas. Además, en estas zonas dominadas por cultivos con mayor presencia de lindes también se logra alta productividad de las cosechas.

Está comprobado que la agricultura y la ganadería intensivas perjudican la biodiversidad, ya que reducen drásticamente el número de especies animales y vegetales. Las que desparecen con estas prácticas son imprescindibles también para producir los alimentos que consumimos. Es el caso de los artrópodos que actúan como polinizadores y también controlan de forma natural las plagas que afectan a los cultivos. En este artículo, publicado en la revista Ecology Letters, los científicos han examinado cómo afectan la composición de los paisajes agrícolas (porcentaje de áreas dedicadas exclusivamente al cultivo y hábitats semi-naturales), y la configuración de esas áreas, es decir, la densidad y longitud de las lindes entre campos, a la abundancia de artrópodos, al control de plagas, a la polinización y al rendimiento de los cultivos.

El trabajo se ha basado en los datos brutos de 49 estudios previos que analizaban 1.515 paisajes agrícolas europeos. “Con la medición y el análisis de las distintas variables hemos comprobado que los efectos en los diferentes tipos de paisajes no son lineales. Las respuestas varían a lo largo de los gradientes de composición y configuración del paisaje”, explica la investigadora del Museo Nacional de Ciencias Naturales, Elena Concepción. “En cualquier caso, en las áreas donde hay mayor densidad de lindes, hemos comprobado que la abundancia de artrópodos polinizadores y los controladores naturales de plagas aumentaron en un 70% y un 44%, respectivamente. Asimismo, hemos detectado que, en los paisajes con más de un 50% de tierras cultivadas, la producción de las cosechas aumentó con la densidad de lindes”, continúa Concepción.

Según Mario Díaz, también científico del Museo: “Esta síntesis corrobora que favorecer la diversidad en los ecosistemas no solo mejora la biodiversidad sino que aumenta la producción agrícola y la hace más sostenible”.

 

LA FAO URGE PROTEGER A LAS ABEJAS

21/05/2019. Redacción Qcom.es

El declive mundial en las poblaciones de abejas supone una seria amenaza para una gran variedad de plantas críticas para el bienestar humano y los medios de vida, y los países deberían hacer más para salvaguardar unas aliadas fundamentales en la lucha contra el hambre y la malnutrición, destacó hoy la FAO en el Día Mundial de la Abeja.

La cantidad de abejas y otros polinizadores se está reduciendo en muchas partes del mundo debido, en buena parte, a las prácticas agrícolas intensivas, el monocultivo, el uso excesivo de productos químicos agrícolas y a unas temperaturas más altas asociadas al cambio climático, que afectan no solo a los rendimientos de los cultivos sino también la nutrición. Si esta tendencia continúa, cada vez con más frecuencias los cultivos nutritivos como frutas, nueces y muchas verduras serán sustituidos por cultivos básicos como el arroz, el maíz y las patatas, lo que podría derivar en una dieta desequilibrada.

"Las abejas están bajo la gran amenaza de los efectos combinados del cambio climático, la agricultura intensiva, el uso de pesticidas, la pérdida de biodiversidad y la contaminación", dijo el Director General de la FAO, José Graziano da Silva, en un mensaje de video grabado para el Día Mundial de la Abeja. “La ausencia de abejas y otros polinizadores eliminaría el café, las manzanas, las almendras, los tomates y el cacao, por nombrar solo algunos de los cultivos que dependen de la polinización. Los países deben cambiar a políticas y sistemas alimentarios más amigables y más sostenibles para los polinizadores”.

En su mensaje, Graziano da Silva instó a todos a tomar decisiones respetuosas y amigables hacia los polinizadores. "Incluso cultivar flores en casa para alimentar a las abejas es una forma de contribuir a este esfuerzo", agregó.

Noticias de Marzo 2019

 EL ABEJERO EUROPEO, UNA ALTERNATIVA BIOLÓGICA Y BARATA PARA EL CONTROL BIOLÓGICO DE LA PLAGA DE AVISPA ASIÁTICA

Un equipo de investigación liderado por la UAH apunta a que el Abejero europeo eliminó el año pasado, posiblemente, el mismo número de nidos de Avispa asiática ‘velutina’ que todos los procedimientos puestos en marcha por la Xunta de Galicia

El Abejero podría ser una especie clave para el control biológico de la Avispa asiática ‘velutina’, asentada ya en la España Atlántica–sobre todo en Galicia- y que se está extendiendo cada vez más por el interior peninsular. Así lo pone de manifiesto un estudio liderado por la Universidad de Alcalá (UAH) en el que también participan investigadores de la Universidad de Granada (UGR), principalmente.

Los investigadores han llevado a cabo una prueba piloto en 2018 y, según los resultados preliminares, la avispa asiática es ya mayoritaria en la dieta del abejero; es decir, que conforma más del 50% de su dieta. “Esto demuestra que los depredadores autóctonos, en Galicia, ya están respondiendo a la expansión de la plaga de la ‘velutina’ e incluso especializándose en el consumo de la misma”, ha indicado el profesor de la UAH, Salvador Rebollo, uno de los investigadores principales, junto con el ecólogo de la UAH José María Rey Benayas, del proyecto global, financiado por el anterior Ministerio de Economía y Competitividad, que estudia las funciones y servicios de la avifauna.

En la actualidad, se están analizando unas 66.000 fotografías y los restos de panales encontrados en 4 nidos de Abejero, un ave rapaz que se alimenta mayoritariamente de Himenópteros (avispas, abejas, abejorros y similares). “Se ha seleccionado esta ave para el proyecto piloto sobre la ‘velutina’ porque presenta adaptaciones morfológicas (reforzamientos especiales en cabeza, paladar, párpados y patas) que le permitirían evitar los efectos perjudiciales de las picaduras de la Avispa asiática”, explica el investigador de la UAH.

 

abejero Imagen cedida amablemente a Apidena por el equipo de Salvador Rebollo, donde se aprecia a un adulto de abejero alimentando a la cría con las larvas de himenópteros que están en el interior de los trozos de panales que los adultos transportan al nido

 

La pregunta es si esta ave podría exterminar a la especie invasora, que genera serios problemas en el sector apícola (ya que ataca a las abejas en los alrededores de las colmenas) y cuya picadura también ha causado varios muertos en España. La respuesta es que el Abejero solo no podría hacerlo, pero lo que sí tienen claro los expertos es que “se podría integrar en un plan de control biológico de la Avispa asiática y, por eso, hemos solicitado un nuevo proyecto I+D de Generación de Conocimiento al Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, que incluye también estudios entomológicos para identificar los insectos que forman parte de la dieta del Abejero y la situación de la población de esta ave en Galicia, ya que también hemos detectado un leve incremento del número de parejas en el sur de dicha Comunidad, unas 700 en la actualidad”.

El profesor Rebollo destaca la colaboración en estos proyectos de José Manuel Fernández, naturalista y ornitólogo, que forma parte del equipo de trabajo y que sugirió la posible importancia del Abejero en el consumo de ´velutina´ y Luisa María Díaz Aranda, entomóloga de la UAH, que dirigirá la identificación de los insectos de la dieta del Abejero.

Los investigadores de la UAH agregan que “el Abejero puede ser un aliado nada despreciable, que hace su labor gratis, sin que nadie tenga que organizarlo y de manera continuada y muy selectiva”, hasta tal punto que calculan que en 2018 las 700 parejas reproductoras que posiblemente hay en Galicia han podido suprimir el mismo número de nidos de los que han eliminado los procedimientos puestos en marcha por la Xunta de Galicia, con un coste económico de recursos humanos y materiales importante.

El experto manifiesta también que “el Abejero europeo es un aliado de los apicultores en Galicia porque elimina cantidades importantes de nidos de ‘velutina’ y, sin embargo, no ataca a las colmenas de abejas domésticas, tal como lo demuestra la larga historia de convivencia sin problemas entre las colmenas y los Abejeros en esta Comunidad”. En este sentido, también hacen un llamamiento para que los procedimientos de lucha contra la Avispa asiática que se están aplicando en Galicia sean respetuosos con el ave rapaz para no mermar su eficacia. “En concreto, me estoy refiriendo al uso indiscriminado de insecticidas, que puede afectar al Abejero europeo y a otros muchos organismos beneficiosos”, agrega Rebollo.

Rebollo se muestra convencido que si las administraciones públicas y privadas apoyan la variedad de investigaciones que se están llevando a cabo para el control de la Avispa asiática en distintos organismos de investigación y universidades españolas, “estudiando métodos de eliminación de los nidos, sistemas de atracción de las Avispas, planes de mejora de sus depredadores naturales, etc., se conseguirá una solución más eficaz que, aunque no suponga la eliminación completa de este insecto tan dañino, permitiría una convivencia asumible económica y socialmente en el futuro”.

 

 

Noticias de febrero de 2019

 LA MIEL DE RODODENDRO QUE ALARMA A BRUSELAS. Javier Portillo. El País. 04/02/2019

Todos los soldados que habían comido la miel del panal perdieron el conocimiento. Quienes probaron poco parecían embriagados, y quienes comieron más parecían atacados por la locura”. Así describió el general Jenofonte de Grecia, en el año 401 antes de nuestra era, los efectos de la ingesta de miel de rododendro, un arbusto con flores rosas de la familia Ericaceae que resulta tóxico. Afectó a 10.000 soldados que se tuvieron que retirar en plena campaña en Asia.

Siglos después, esa miel se puede comprar en España por Internet a 302,5 euros el mililitro. La grayanotoxina, un compuesto químico presente en el néctar del que se alimentan las abejas, es la responsable de estos efectos. Según el Instituto Nacional de Toxicología (INT), en dosis altas provoca transpiración, vómitos, mareos, debilidad en las extremidades y alrededor de la boca, y disminución de la presión arterial. Por ello, en la Comisión Europea se ha planteado regular la venta de la llamada “miel loca” en la Unión y se ha invitado a los Estados miembros a aclarar si se distribuye en sus respectivos países.

La empresa española que vende el producto, procedente de Nepal, lo envasa en una jeringuilla en dosis de un mililitro. Y en el embalaje advierte de que “no se debe ingerir más de uno al día”. Tampoco si se está embarazada o se tienen problemas cardiacos. El INT asegura que la exposición en humanos no suele ser grave y que, en caso que se necesite intervención médica, debe administrarse atropina. Pero la Comisión discutirá próximamente con los países su venta y consultará a la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria los riesgos para la salud ante una “previsible prohibición o regulación”.

Mientras, la Dirección General de Salud y Seguridad Alimentaria europea informa de que no se han producido intoxicaciones. No obstante, el INT ha constatado casos en el resto del mundo, especialmente en la cuenca sureste del mar Negro. Allí, estos envenenamientos están condicionados por la creencia que le confiere a la miel propiedades de uso en la medicina alternativa.

En 2002, 19 personas se intoxicaron en Düzce (Turquía). Horas antes de su ingreso hospitalario ingirieron entre 30 y 100 gramos. En 1983, otra joven turca de 17 años entró en coma tras ingerir 75 mililitros. Y 24 años antes, otra persona en Nepal sufrió un síncope tras comer entre 10 y 15 gramos. Los efectos, según comenta por teléfono el catedrático de Farmacología de la Universidad de Alcalá de Henares Francisco Zaragoza, “son similares a los que produce la seta Amanita muscaria, que afecta al sistema nervioso central: confusión, agitación, delirio, amnesia, y que pueden provocar un síndrome colinérgico”, explica.

 

Empresa autorizada
El INT apunta que el producto que tiene más probabilidades de estar contaminado con grayanotoxinas, “aunque muy raramente a niveles tóxicos”, es el que proviene de Japón, Brasil, Estados Unidos y Nepal. En España, el Ministerio de Sanidad ha dado el visto bueno a la compañía murciana que la vende, y que figura en el registro de empresas autorizadas por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria. Ya ha traído 25 kilos y tiene “otros 600 reservados”, según cuenta el fundador, Ángel Rodríguez, quien señala que la dosis que ofrece “es curativa y nutricional”. La propia Agencia, sin embargo, aclara que no ha tenido conocimiento de la existencia de este producto en el mercado y que no se han iniciado las medidas de gestión del riesgo oportunas.

Este murciano de 41 años viajó en febrero de 2018 a Nepal en busca de “la miel psicoactiva” que recolectan los gurung, una tribu local que la ha usado durante siglos “por sus propiedades medicinales”, según comenta el delegado de la Embajada de Nepal en España, Harihar Kant Puder. El diplomático, quien reconoce que la tiene en casa, asegura que “los extranjeros empezaron a comprarla hace 10 años”. Además, comenta que el 90% de la producción nepalí se exporta a Europa. Este pueblo la recolecta a casi 5.000 metros de altura, cerca del Himalaya, cuenta Kant. Las laderas del valle de Hongu están repletas de rododendros que florecen en primavera. El empresario sostiene que “es sagrada, sana el alma y te conecta con las estrellas”. “Se ha encontrado a campesinos nepalíes adormilados y mareados a causa de su consumo”, según relatan en un estudio publicado en 2010 José Manuel Crespo, José Alfonso Cardenal y Pedro David Quesada, veterinarios del Servicio Extremeño de Salud.

El grupo de investigadores extremeños informó de la toxicidad “para evitar que pueda llegar a venderse”. Además, sostiene que cuando se hace se “comercializa a precios elevados como un producto de alta gastronomía, ya que con los controles pertinentes no conlleva riesgos para el ser humano”. Tiene un olor tenue, agradable, que recuerda al de las flores del rododendro, y su sabor es característico. En Europa, aclara, se obtiene en cantidades comerciales en los Alpes; “Francia e Italia son los principales productores”.

Según un documento informativo de la Comisión Europea, Francia ha impedido la venta de miel de rododendro cuando estos están floreciendo. Además, se advierte a Italia de que en 2017 se estaban llevando a cabo experimentos en animales con este edulcorante “sin la autorización previa de las autoridades italianas”. Ya en 2008, la Administración de Drogas y Alimentos de Corea del Sur advirtió de que no se debía comer la miel nepalí que ha llegado a Europa.

 

LA MIEL, AISLADA EN ESPAÑA. 20/2/19

Miles de toneladas de miel española aguardan en los almacenes de las cooperativas apícolas. El bloqueo está provocado por los grandes envasadores, que prefieren comprar la miel a bajo precio (alrededor de 2 euros por kilo) en el extranjero, fundamentalmente en China. El producto español, cuyos costes de producción no bajan de los 2,50 euros por kilogramo, queda así bloqueado.

La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos ha vuelto a denunciar hoy esta situación tras reunir a su sectorial apícola en Madrid. Esta organización ha pedido a la gran distribución que reflexione y cambie de actitud, apostando por la miel de origen España para sus marcas propias.

Mientras el proceso para que sea obligatorio por ley reflejar el origen de la miel en el etiquetado sigue avanzando –lo que podría alargarse aún varios meses-, UPA cree que los envasadores y la gran distribución podría reflejar ese origen “desde ya”, apostando por el producto nacional, “porque tiene más calidad, más seguridad, menos huella de carbono y además contribuye a apoyar al mundo rural y a luchar contra el despoblamiento”.

Los apicultores han mostrado su preocupación por que la campaña 2019 ya está comenzando, lo que podría aumentar los stocks y hundir aún más el precio si no se da un cambio de actitud de la industria envasadora.

 

ASÍ HA SIDO REDESCUBIERTA LA ABEJA MÁS GRANDE DEL MUNDO. Joaquín Elcacho. LA VANGUARDIA NATURAL. 22/02/2019

El naturalista, biólogo, explorador y geógrafo Alfred Russel Wallace (la persona que propuso la teoría de la evolución de las especies por selección natural de forma paralela a Charles Darwin), descubrió en 1859 en la isla de Bacan (Molucas, Indonesia) un ejemplar de abeja gigante desconocida hasta entonces por la comunidad científica.

El nombre científico asignado a esta nueva especie es Megachile pluto pero, en honor a su descubridor, sigue siendo denominada la abeja de Wallace; aunque también es conocida como el bulldog volador, atendiendo al aspecto de su cabeza y sobre todo a sus dimensiones gigantescas, en comparación con muchas otras especies de abejas.

Durante décadas, la abeja de Wallace siguió siendo un misterio y no fue hasta 1981 que se pudo documentar de nuevo la existencia de ejemplares vivos de esta especie.

Ahora, un equipo liderado por el fotógrafo naturalista Clay Bolt, el entomólogo Eli Wyman (Universidad de Princeton, Estados Unidos), el investigador Simon Robson (Universidad James Cook, Australia), el escritor Glen Chilton y diversos guías de Indonesia, ha conseguido observar, fotografiar y filmar diversos ejemplares de la abeja de Wallace en su medio natural.

Clay Bolt relata los detalles del “redescubrimiento” de la abeja de Wallace en un artículo divulgativo publicado el 21 de febrero en el blog de Global WildLife Conservation (no ha sido publicado hasta el momento ningún artículo científico sobre esta investigación).

Bolt recuerda en este apunte en internet la larga y compleja preparación del viaje a Indonesia y las dificultades para trabajar en la zona de selva tropical en la que Wallace descubrió a su abeja gigante hace más de 100 años. Durante las primeras semanas de enero de este año, el equipo inspeccionó con detalle e insistencia diversos nidos de termitas y árboles en los que se sospechaba que vive el ‘buldog volador’ pero sólo pudieron localizar algunos ejemplares de otras especies de la familia Megachile. Cuando parecía que la expedición acabaría en fracaso, un golpe de suerte cambio los acontecimientos.

 

Relato de una aventura

La expedición de búsqueda de la abeja gigante estaba a punto de fracasar cuando se descubrió un nido del poco conocido insecto.

Clay Bolt describe la aventura de su equipo de esta forma en el artículo divulgativo: “nos acercamos a un árbol podrido y le pregunté a Iswan, uno de los guías locales, si a él le importaría subir al árbol para echar un vistazo al interior. Mientras miraba dentro de uno de los agujeros, exclamó: “¡he visto algo que se movía!” Saltó hasta el suelo, por temor a que la criatura fuera una serpiente -su peor miedo-, y después de recuperar el aliento, dijo que parecía que el agujero estaba mojado y pegajoso por dentro. Eli Wyman y yo nos miramos con entusiasmo reservado. Eli trepó e inmediatamente se sintió seguro de que era un nido de abejas. La estructura era demasiado perfecta y similar a lo que esperábamos encontrar. Subí a continuación y la linterna de mi casco iluminó la cosa más extraordinaria en la que había puesto mis ojos. Simplemente no podía creerlo: habíamos redescubierto la abeja gigante de Wallace”.

Después de bailar de alegría, fotografié a la abeja y grabé una prueba de video. Mi objetivo era ser la primera persona en hacer una foto de la abeja gigante de Wallace y yo había logrado ese objetivo. Eli, que había estado soñando con este día durante el doble de años que yo, había logrado su objetivo de ver en la naturaleza a una especie que casi nadie había visto antes. Estábamos eufóricos”.

La abeja Megachile Pluto vive en la región de las islas indonesias de Molucas del Norte, hace su nido en árboles y montículos de termitas, utilizando sus grandes mandíbulas con forma de colmillo para recolectar resina pegajosa para proteger su hogar de las termitas.

La Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN sitúa a esta abeja como especie “vulnerable” pero hasta ahora existen pocos datos sobre las dimensiones de sus poblaciones y muchos de los datos conocidos corresponden a ejemplares conservados en museos o colecciones privadas.

Espero que este redescubrimiento genere investigaciones futuras que nos brinden una comprensión más profunda de la historia de vida de esta abeja única e informen cualquier esfuerzo futuro para protegerla de la extinción”, dijo Eli Wyman, entomólogo de la Universidad de Princeton en declaraciones difundidas por Afp.

 

EL ABEJERO EUROPEO Y OTROS DEPREDADORES DE LA FEROZ AVISPA ASIÁTICA. 20 minutos. Tierra viva. 25/2/2019

La avispa asiática, que tantos titulares ocupa por los graves daños que puede provocar su picadura, se ha topado en España con un enemigo natural que frena su expansión en la Península: el abejero europeo. El 70% de la dieta de esta especie está constituida por la Vespa velutina. Se estima que solo el verano pasado el abejero europeo se comió hasta el 30% de las avispas asiáticas de la península del Morrazo, en Galicia, donde murieron tres personas en agosto de 2018.

Afortunadamente, no solo el abejero europeo es una barrera natural para esta especie invasora. Existen muchos otros animales e incluso insectos que se alimentan de la velutina, que puede causar la muerte a las personas alérgicas o de salud débil.

Conviene distinguir entre el halcón abejero (Pernis apivorus), que es la única rapaz europea que se alimenta de abejas y avispas con un denso plumaje que le protege de las picaduras, y el abejaruco europeo (Merops apiaster), que es un ave de casi 30 centímetros y come, además de avispas, abejas, abejorros, libélulas y tábanos. Ambas especies son depredadoras naturales de la avispa asiática.

Otras aves como el alcaudón dorsirrojo (Lanius collurio), que es un pájaro de 18 centímetros que puede llegar a comer pequeñas lagartijas, y la urraca (Pica pica) también se alimentan, entre otros, de la velutina. Los pájaros carpinteros también han sido vistos perforando nidos para alimentarse de larvas o avispas adultas de la colonia.

La Vespa velutina, que llegó a España en 2010 y se ha asentado principalmente en el norte de la Península, donde está afectando a la producción de miel, tiene que sobrevivir igualmente a la amenaza del arrendajo (Garrulus glandarius), de la familia de los córvidos, e incluso de las gallinas, que son omnívoras e insectívoras.


El pájaro carbonero (
Parus major), de unos 14 centímetros, también se alimenta de insectos que encuentra en las cortezas de los árboles, igual que el herrerillo (Cyanistes caeruleus), de unos 11 centímetros.

 

VARROA SE ALIMENTA DE LOS CUERPOS GRASOS DE LA ABEJA NO DE LA HEMOLINFA. Apicultura Ibérica.

Así lo asegura una nueva investigación realizada en la Universidad de Maryland en Estados Unidos, publicada recientemente en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias.

Durante décadas, señalan desde el comunicado oficial de la Universidad, los investigadores han asumido que varroa se alimenta de la hemolinfa de las abejas, como muchos de sus primos ácaros y garrapatas, pero esta investigación concluye que el ácaro tiene un apetito voraz por los cuerpos grasos de la abeja, que cumple muchas de las funciones vitales que desempeña el hígado humano, al tiempo que almacena alimentos y contribuye al sistema inmune de las abejas.

Los investigadores de las abejas a menudo se refieren a las tres P: parásitos, pesticidas y mala nutrición (poor nutrition, en inglés). Muchos estudios han demostrado que la varroa es el mayor problema. Pero cuando están comprometidas por la varroa, las colonias también son más susceptibles a las otras dos”, explica Samuel Ramsey, autor principal del artículo en el comunicado de la Universidad. “Ahora que sabemos que el cuerpo graso es el objetivo de varroa, esta conexión es mucho más obvia. Perder este tejido corporal afecta a la capacidad de una abeja para desintoxicar pesticidas y les roba alimentos vitales. El cuerpo graso es absolutamente esencial para la supervivencia de las abejas.”

Además de descomponer las toxinas y almacenar los nutrientes, los cuerpos grasos de las abejas producen antioxidantes y ayudan a controlar el sistema inmunológico. Los tejidos grasos también desempeñan un papel importante en el proceso de metamorfosis, regulando el tiempo y la actividad de las hormonas clave. Los cuerpos grasos también producen la cera que cubre partes de los exoesqueletos de las abejas, manteniendo el agua y las enfermedades.

Según Ramsey, el supuesto de que varroa consume hemolinfa ha persistido desde que se publicó el primer artículo sobre el tema en la década de 1960. Debido a que este documento se escribió en ruso, dijo Ramsey, muchos investigadores optaron por citar los primeros artículos en inglés que citaron el estudio original.

El trabajo inicial solo fue suficiente para mostrar el volumen total de una comida consumida por un ácaro”, agregó Ramsey. “Puede ser mucho más fácil citar un resumen reciente en lugar del trabajo original. Si el primer artículo se hubiera leído más ampliamente, muchas personas podrían haber cuestionado estas suposiciones antes”.

Ramsey notó varias observaciones que lo llevaron a cuestionarse si los ácaros varroa se alimentaban de algo más que hemolinfa. Primero, la hemolinfa de los insectos es muy baja en nutrientes. Para crecer y reproducirse al ritmo que lo hacen, varroa necesitaría consumir mucha más hemolinfa de la que podrían adquirir de una sola abeja.

En segundo lugar, el excremento de los ácaros varroa es muy seco, al contrario de lo que uno esperaría de una dieta de “sangre” completamente líquida. Por último, las piezas bucales de los ácaros varroa parecen estar adaptadas para digerir tejidos blandos con enzimas y luego consumir la papilla resultante. Por el contrario, los ácaros que se alimentan de sangre tienen partes bucales muy diferentes, específicamente adaptadas para perforar membranas y chupar líquido.

El primer y más sencillo experimento que realizaron Ramsey y sus colaboradores fue observar en qué parte de los cuerpos de las abejas los ácaros varroa tendían a adherirse para alimentarse. Si los ácaros se apoderaban de lugares aleatorios, razonó Ramsey, eso sugeriría que en realidad se alimentaban de hemolinfa, que se distribuye uniformemente por todo el cuerpo. Por otro lado, si tuvieran un sitio preferido en el cuerpo, eso podría proporcionar una pista importante para su comida preferida.

Cuando se alimentan de abejas inmaduras, los ácaros comen en cualquier lugar. Pero en las abejas adultas, encontramos una gran preferencia por la parte inferior del abdomen de las abejas”, dijo Ramsey. “Más del 90 % de los ácaros que encontramos en adultos se alimentaban allí. A medida que las abejas maduran, el tejido corporal graso migra a la parte inferior del abdomen. La conexión fue difícil ignorar, pero necesitábamos más evidencias“.

Ramsey y su equipo tomaron luego imágenes de los sitios de la herida donde los ácaros varroa roían el abdomen de las abejas. Usando una técnica llamada fractura por congelación, los investigadores utilizaron nitrógeno líquido para congelar a los ácaros y sus hospedadores de abejas, esencialmente tomando una “instantánea” física de los hábitos de alimentación de los ácaros en acción. Utilizando microscopios electrónicos de barrido potentes para visualizar los sitios de la herida, Ramsey vio una clara evidencia de que los ácaros se alimentaban de tejido corporal graso.

Las imágenes nos dieron una excelente vista de los sitios de la herida y lo que estaban haciendo las piezas bucales de los ácaros”, dijo Ramsey. “Pudimos ver pedazos digeridos de células grasas del cuerpo. Los ácaros estaban convirtiendo a las abejas en sopa de crema de abeja. “Un organismo del tamaño de la cara de una abeja está trepando y comiéndose un órgano. Es aterrador. Pero aún no pudimos verificar que la hemolinfa no se estaba consumiendo”.

Para reforzar aún más su caso, Ramsey y sus colegas alimentaron a las abejas con uno de dos tintes fluorescentes: la uranina, un tinte soluble en agua que brilla en amarillo, y el rojo del Nilo, un tinte soluble en grasa que brilla en rojo. Si los ácaros consumían hemolinfa, Ramsey esperaba ver un resplandor amarillo brillante en los vientres de los ácaros después de alimentarse. Por otro lado, si se alimentaban de cuerpos grasos, Ramsey predijo un brillo rojo revelador.

Cuando vimos las tripas del primer ácaro, brillaba de un rojo brillante como el sol. Esto era una prueba positiva de que el cuerpo graso estaba siendo consumido”, dijo Ramsey. “Hemos estado hablando de estos ácaros como si fueran vampiros, pero no lo son. Son más como hombres lobo. Hemos estado tratando de lanzar una estaca a través de ellos, pero resulta que necesitábamos una bala de plata”.

Para introducir el último clavo proverbial en el ataúd de la idea de que los ácaros se alimentan de la hemolinfa, Ramsey realizó un último experimento. Primero, perfeccionó minuciosamente la capacidad de criar ácaros varroa en un régimen dietético artificial, una tarea difícil para un parásito que prefiere las comidas de un huésped vivo. Luego, les dio dietas compuestas de hemolinfa o tejido corporal graso, con algunas mezclas de las dos.

Los resultados fueron sorprendentes: los ácaros alimentados con una dieta de hemolinfa pura se murieron de hambre, mientras que los alimentados con tejido corporal graso prosperaron e incluso produjeron huevos.

Estos resultados tienen el potencial de revolucionar nuestra comprensión del daño causado a las abejas por los ácaros”, dijo Dennis Van Engelsdorp, profesor de entomología en la UMD y coautor del estudio, quien también se desempeñó como asesor de Ramsey. “Los cuerpos grasos sirven para muchas funciones cruciales para las abejas. Ahora tiene mucho más sentido ver cómo el daño a las abejas individuales se manifiesta de la manera en que ya sabemos que la varroa daña a las colonias de abejas. Es importante destacar que también se abre tan muchas nuevas oportunidades para tratamientos más efectivos y enfoques específicos para controlar los ácaros “.