Noticias de noviembre 2019

UN ESTUDIO DESCUBRE QUE LAS ABEJAS PUEDEN RECONOCER UN NÚMERO LIMITADO DE ROSTROS HUMANOS.

Un nuevo estudio publicado en Frontiers in Psychology muestra que insectos como la abeja europea (Apis mellifera) y la avispa común (Vespula vulgaris) usan mecanismos de procesamiento visual similares a los de los humanos, lo que permite reconocer rostros humanos.

La investigación ha sido liderada por el Centre de Recherches sur la Cognition Animale de la Universidad de Toulouse en Francia, y en él han participado también investigadores del Institut für Zoologie III de la Universidad Mainz en Alemania, de la Universidad de Colonia, en Alemania y del Royal Melbourne Institute of Technology y la Universidad Monash en Australia.

En las pruebas realizadas se entrenaron abejas y avispas individualmente proporcionando recompensas de sacarosa. Los resultados mostraron que, a pesar de que estos insectos no tienen una razón evolutiva para procesar rostros humanos, sus cerebros aprenden a reconocerlos de manera confiable al crear representaciones ‘holísticas’ de las imágenes complejas. Ponen características juntas para reconocer un rostro humano específico.

En declaraciones recogidas por La Vanguardia, uno de los investigadores, Adrian Dyer, apunta: “Lo que faltaba era una comprensión de si esto se llevaba a cabo en insectos debido a la simple interpretación de las características faciales individuales, o al uso de una interpretación más compleja de “imágenes completas” -tratamiento holístico de la cara- como sucede en los humanos”. “Ahora sabemos que los cerebros pequeños de insectos pueden reconocer confiablemente al menos un número limitado de caras. Esto sugiere que en los humanos, la ventaja de nuestro gran cerebro puede ser la gran cantidad de individuos que podemos recordar”, expone Dyer.

 

LOS CONSUMIDORES SEGUIRÁN SIN SABER EL ORIGEN DE LA MIEL

 

La Comisión Europea rechaza el proyecto de Agricultura donde se exigía que figurase en la etiqueta, no solo la procedencia de la misma, sino el porcentaje de miel de cada país. El País. 17/11/19

Los consumidores españoles seguirán sin poder saber cuándo adquieran un tarro de miel el porcentaje de materia prima procedente de cada país. La culpa la tiene un dictamen de la Comisión Europea por el que se rechazó el proyecto de real decreto del Ministerio de Agricultura donde se exigía que figurase en la etiqueta, no solo la procedencia de la misma, sino el porcentaje de miel de cada país, recogiendo las demandas de los productores. El Ministerio elabora ahora una nueva disposición que no entrará en vigor hasta el próximo 20 de enero.

Recogiendo las directrices comunitarias, los industriales cuando envasen una miel con mezcla de varios países, deberán poner en sus etiquetas los puntos de origen, pero no tienen la obligación de ordenar esa lista en función del volumen de materia prima procedente de cada país. Tampoco tendrán la obligación de poner el porcentaje de materia que viene de cada nación.

Las cooperativas agroalimentarias denuncian que, con esa normativa, en la práctica un tarro con un 1% de miel española y un 99% procedente de china podrá ser etiquetada simplemente como “Miel china y española”, lo que, en su opinión, supone un fraude para el consumidor.

Desde 2003, la regulación en el etiquetado de la miel contemplaba la obligación de que en la misma se informara si se trataba de miel procedente de la Unión Europea, de terceros países o de la UE y de terceros países, lo cual no aportaba ninguna transparencia a los consumidores.

Ante las demandas de los productores españoles, Agricultura intentó su modificación con el fin de defender los intereses de los productores nacionales aportando una mayor información en el etiquetado con uno proyecto de real decreto, ahora devuelto por Bruselas. España importa anualmente una media de más de 30.000 toneladas de miel, de las que la partida más importante corresponde a la procedente de China, que llegó en 2015 a las 17.000 toneladas, desplazando las importaciones desde otros países como Argentina, que se mantiene por encima de las 10.000 toneladas.

España tiene una producción media de 30.000 toneladas de miel que realizan más de 30.000 apicultores con 2,8 millones de colmenas, aunque el grueso de la producción se concentra en unos 5.500 apicultores profesionales. Exporta más de 20.000 toneladas de miel de calidad, especialmente al resto de la UE y a países árabes.

Desde el sector se vienen denunciando reiteradamente las importaciones de mieles de baja calidad barata a menos de dos euros, frente a unos costes medios de la producción en España de 2,7 euros por kilo. Según las organizaciones agrarias, desde la campaña 2015-2016 el precio de la miel en origen acumula una caída cercana al 40%.

 

UN ENTOMÓLOGO AFIRMA TENER PRUEBAS DE LA EXISTENCIA DE «ABEJAS» EN MARTE.

ABC Ciencia. 20/11/2019

William Romoser, profesor emérito de la Universidad de Ohio, afirma que las fotos enviadas por los diferentes rovers que investigan el planeta rojo muestran indicios de fósiles y seres vivos parecidos a insectos e incluso reptiles.

A la vez que los científicos buscan indicios de vida pasada o presente en Marte a través de los datos que proporcionan misiones sobre el terreno como la del rover Curiosity, el entomólogo y profesor emérito William Romoser, de la Universidad de Ohio, hace lo propio mirando fotografías. Y ha llegado a una conclusión cuando menos sorprendente.

El científico afirmó en la reunión nacional Americana de Entomología en St. Louis, Missouri (EE.UU.), que pueden verse seres parecidos a abejas y reptiles en las imágenes enviadas por los distintos robots exploradores. “Ha habido y todavía hay vida en Marte”, aseguró durante la reunión Romoser, especializado en arbovirología y entomología general y médica. A su juicio, después de analizar durante varios años las imágenes del planeta rojo disponibles en internet concluye que existen no solo fósiles, sino también grandes criaturas aún vivas. Ahí queda eso. Para este investigador, los que esperaban encontrar vida microbiana se quedan cortos.

Existe una aparente diversidad entre la fauna marciana tipo insecto que muestra muchas características similares a los que viven en la Tierra y que se incluyen dentro de los grupos avanzados. Por ejemplo, existe presencia de alas, flexión de las mismas, deslizamiento y vuelo ágil, así como patas con diferentes estructuras”, explicó Romoser.

El profesor emérito señala que si bien los rovers marcianos, particularmente el Curiosity, han estado buscando indicadores de actividad orgánica, hay una serie de fotos que muestran claramente las formas de insectos y reptiles. Según dice, numerosas fotos muestran imágenes en las que se pueden seleccionar segmentos corporales de artrópodos, junto con patas, antenas y alas, y uno incluso parece mostrar a uno de estos seres en pleno vuelo.

La investigación, que aún no ha sido revisada por pares pero cuyo resumen se encuentra en la web de la Universidad de Ohio, tiene como base el estudio de las imágenes variando los parámetros fotográficos, como el brillo, el contraste, la saturación, la inversión, etc. No se agregó ni eliminó contenido. Además se tuvo en cuenta el entorno, la claridad de la forma, la simetría corporal, su segmentación en diferentes partes, así como formas repetitivas, restos óseos y observación de formas cercanas entre sí. También se analizaron posturas particulares, la evidencia de movimiento, el supuesto vuelo o la interacción aparente según lo sugerido por las posiciones relativas, así como supuestas evidencias de «ojos brillantes» que se consideraron consistentes con la presencia de formas vivas.

«Un exoesqueleto y apéndices articulados son suficientes para establecer la identificación como un artrópodo. Tres regiones del cuerpo, un solo par de antenas y seis patas son tradicionalmente suficientes para establecer la identificación como “insecto” en la Tierra. Estas características también deberían ser válidas para identificar un organismo en Marte como insecto. Sobre estas bases, se pueden ver formas artrópodas, parecidas a insectos en las fotos de los rovers de Marte», señaló Romoser, que primero identificó las imágenes más claras para luego buscar patrones parecidos en otras menos evidentes.

Romoser observó comportamientos diferentes de vuelos en varias imágenes: unas parecen abejorros y otras son similares a las abejas carpinteras de la Tierra. Algunas intentan refugiarse y otras anidar en cuevas. Por otro lado, aseguró haber encontrado una criatura fosilizada parecida a una serpiente.

 

Dilatada trayectoria

Romoser, quien fue profesor de entomología en la Universidad de Ohio durante 45 años y cofundó su Instituto de Enfermedades Tropicales, también pasó casi 20 años como investigador de enfermedades transmitidas por vectores en el Instituto de Investigación Médica de Enfermedades Infecciosas del Ejército de EE. UU. Entre 1973 y 1998, fue autor y coautor de cuatro ediciones del libro de texto «The Science of Entomology», muy utilizado en enseñanza.

Romoser señaló que las interpretaciones de criaturas parecidas a insectos y reptiles que describe pueden cambiar a medida que evoluciona nuestro conocimiento de la vida en Marte, pero que el gran volumen de evidencias es abrumador.

 

Evidencia de agua

«La presencia de organismos metazoicos superiores en Marte implica la presencia de fuentes y procesos de nutrientes y energía, cadenas y redes alimentarias y agua como elementos que funcionan en un entorno ecológico viable, aunque extremo, suficiente para sostener la vida», señaló.

Además asegura haber encontrado «casos sugestivos de agua estancada o pequeños cursos de agua con meandros evidentes y con el desenfoque esperado de pequeñas rocas sumergidas, rocas emergentes más grandes, un área de banco húmedo y un área más seca más allá del área húmeda». La evidencia de agua en Marte se ha indicado en otras ocasiones, sobre todo grandes masas de agua de la antigüedad. Sin embargo, no hay pruebas de lo que asegura haber hallado Romoser. No parece importarle, porque él afirma que sus análisis sirven de «base sólida» para formular «muchas preguntas biológicas, sociales y políticas», así como «una justificación sólida para futuros estudios». Probablemente, su audiencia se quedó de piedra al escucharle, quizás como las criaturas que dice ver en Marte.

Noticias de Agosto 2019

PAC 2019: ESPECIES VÁLIDAS EN BARBECHOS MELÍFEROS

Información agrícola revista Tempero.

El Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA) ha publicado la nota técnica sobre especies válidas en barbechos melíferos, dentro de los pagos para prácticas agrícolas beneficiosas para el clima y el medio ambiente, de cara a la solicitud de la PAC de 2019 que se iniciara la primera semana de febrero.

Conforme a lo estipulado en el Anexo VIII del Real Decreto 1075/2014, de 19 de diciembre, el FEGA ha publicado un listado de especies ricas en polen y néctar admitidas a nivel nacional para su aplicación en la campaña de solicitudes de ayuda 2019. Las especies elegibles que computarán como exigibles para que el barbecho sea considerado como un barbecho para plantas melíferas, son las siguientes:

- Vicia sativa (Familia Leguminosas). Nombre común: veza

- Onobrychis hispánica (Familia Leguminosas). Nombre común: pipirigallo

- Onobrychis viciefolia (Familia Leguminosas). / Nombre común: esparceta

- Calendula arvensis (Familia Compuestas). Nombre común: caléndula silvestre

- Coriandrum sativum (Familia Umbelíferas. Nombre común: cilantro

- Brassica napus (Familida Brassica o Cruciferas). Nombre común: colza

- Diplotaxis virgata (Familida Brassica o Cruciferas). Nombre común: mostaza amarilla

- Sinapis alba (Familia Brassica o Cruciferas). Nombre común: mostaza blanca

- Silene vulgaris (familia Car yophyllaceae). / Nombre común: colleja

- Salvia pratensis (Familia lamiaceae). Nombre común: salvia de los prados

La lista de especies elegibles en el ámbito territorial de cada Comunidad Autónoma podrá ampliarse a decisión de la autoridad competente, con otras especies melíferas adicionales para tener en cuenta sus condiciones particulares, que sean autóctonas o especies locales, siempre teniendo en cuenta una correcta selección en aras de fomentar aquellas especies propias del lugar, y que además de tener una eficacia polinizadora, pudieran ser adyuvantes en el control de malas hierbas y plagas, evitándose en todo caso, aquellas de difícil control, o que pudieran ser reservorios de agentes perjudiciales, y en particular las exóticas reconocidas como invasoras. No podrán ser especies elegibles, cualquiera de los géneros: Borago spp., Echium spp., Heliotropum spp., y Senecio spp. Queda permitida la presencia de otras especies de carácter herbáceo, distinta de las elegibles, cuando éstas últimas sean predominantes.

Noticias de Junio 2019

LA COMBINACIÓN DE PLAGUICIDAS ACORTA LA VIDA DE LAS ABEJAS Y MODIFICA SU COMPORTAMIENTO

La desaparición de diversas especies de abejas en todo el mundo conlleva un inmenso impacto económico pues gran parte de la agricultura depende del trabajo de polinización que realizan estos insectos

Un nuevo estudio realizado por biólogos brasileños sugiere que el efecto de los plaguicidas sobre las abejas puede ser mayor de lo que se imagina. Aun cuando se aplicó un insecticida en dosis que se consideran no letales, el mismo acortó el tiempo de vida de los insectos hasta un 50%. Asimismo, los científicos observaron que una sustancia fungicida considerada inofensiva para las abejas alteró el comportamiento de las obreras dejándolas letárgicas, lo que puede comprometer el funcionamiento de toda la colonia.

Los resultados de esta investigación salieron publicados en la revista Scientific Reports, perteneciente al grupo Nature. El trabajo estuvo coordinado por Elaine Cristina Mathias da Silva Zacarin, docente en la Universidad Federal de São Carlos (UFSCar) en su campus en la ciudad de la localidad de Sorocaba (en el estado de São Paulo, Brasil). También participaron investigadores de la Universidade Estadual Paulista (Unesp) y de la Escuela Superior de Agricultura Luiz de Queiroz (Esalq) de la Universidad de São Paulo (USP).

La Fundación de Apoyo a la Investigación Científica del Estado de São Paulo FAPESP apoyó la investigación en el marco del Proyecto Temático intitulado “Interacciones abejas-agricultura: perspectivas para la utilización sostenible”, coordinado por el profesor Osmar Malaspina, de la Unesp de Rio Claro. También hubo una financiación proveniente de la Coordinación de Perfeccionamiento del Personal de Nivel Superior (Capes), ligada al gobierno federal brasileño, y otra de la Cooperativa de Apicultores de Sorocaba y Zona (Coapis).

Es un hecho conocido que diversas especies de abejas están desapareciendo en todo el mundo. En Europa y Estados Unidos, este fenómeno se ha venido observando desde el año 2000. Y en Brasil, al menos desde 2005.

En el estado de Rio Grande do Sul (en el sur de Brasil), entre diciembre de 2018 y enero de 2019 se registró la pérdida de aproximadamente 5.000 colmenas, el equivalente a 400 millones de abejas.

Y no están desapareciendo únicamente los ejemplares de la especie Apis mellifera, la abeja de origen europeo y la principal responsable de la producción comercial de miel. En los montes brasileños existen centenas de especies silvestres que posiblemente se han visto afectadas. El impacto económico previsto de esto es inmenso, pues gran parte de la agricultura depende del trabajo de polinización que realizan estos insectos. Tal es el caso de todas las frutas comestibles, por ejemplo.

Y ya se sabe también cuál es la causa de esta desaparición repentina y masiva: la aplicación indebida e indiscriminada de plaguicidas. Compuestos químicos tales como insecticidas, fungicidas, herbicidas y acaricidas contaminan a las abejas que salen de las colonias en busca de polen y terminan afectando a todas las colmenas. Una vez dentro de las colonias, tales compuestos son ingeridos por las larvas, lo cual compromete su longevidad y el funcionamiento general de dichas colonias.

“En Brasil, los monocultivos de soja, maíz y caña de azúcar dependen del uso intensivo de insecticidas. La contaminación de las colonias de abejas sucede cuando los agricultores no respetan un margen de seguridad mínimo (se recomiendan 250 metros), por ejemplo, en la aplicación de plaguicidas entre las tierras de cultivo y las áreas forestales que las rodean. Hay gente que aplica productos químicos hasta el límite de los bosques”, dijo Malaspina.

“En Europa y Estados Unidos, las colonias de abejas van muriendo poco a poco. Desde la constatación inicial de la muerte de las primeras abejas hasta la muerte de la colonia puede pasar un mes o hasta cinco meses. En Brasil no es así. Acá las colmenas desaparecen en 24 ó 48 horas. No existe ninguna enfermedad capaz de acabar con una colmena entera en 24 horas. Sólo los insecticidas pueden provocar eso”, dijo.

Malaspina destaca que existen centenas de ingredientes activos en los insecticidas, fungicidas, herbicidas y acaricidas que se aplican en Brasil. “Resulta imposible probar en laboratorio la acción de cada uno de ellos. No hay dinero para hacerlo”, dijo.

Entre los años 2014 y 2017, se llevó a cabo un estudio en el marco del proyecto Colmena Viva (una iniciativa ideada por la Asociación de la Industria de Productos para la Defensa Vegetal) con el objetivo de detectar ingredientes activos que podrían estar relacionados con la mortalidad de las abejas entre los 44 que más se aplican en la agricultura del estado de São Paulo.

El equipo del proyecto recolectó material en 40 municipios paulistas. En el marco de un trabajo junto a los apicultores, los agricultores y la industria de productos fitosanitarios, los investigadores recomendaron una serie de acciones tendentes a proteger los colmenares, tales como la aplicación de márgenes de seguridad mínimos en la aplicación de plaguicidas y la implementación de buenas prácticas agrícolas.

Según los científicos, los efectos beneficiosos del proyecto Colmena Viva pueden estar empezando a aparecer. Durante el mismo período que desaparecieron las 5.000 colonias de abejas en Rio Grandes do Sul, las pérdidas fueron menores en Santa Catarina y Paraná, los otros dos estados que componen la región sur de Brasil. Entre los apicultores de São Paulo, el impacto fue más acotado aún.

“Pero esto no quiere decir que las abejas de São Paulo se encuentran a salvo de los plaguicidas. Lejos de ello. Estamos empezando a testear cuáles son los efectos sobre las abejas melíferas del uso asociado de insecticidas con fungicidas. Y hemos descubierto un determinado tipo de fungicida que es inofensivo para las colmenas cuando se lo aplica en forma aislada en el campo, pero que se vuelve nocivo cuando se lo asocia a un determinado insecticida. No llega a matar a las abejas como los insecticidas, pero altera el comportamiento de los insectos, comprometiendo a la colonia”, dijo Da Silva Zacarin.

Los ingredientes activos investigados fueron la clotianidina, un insecticida que se aplica en el control de plagas en los cultivos de algodón, frijol, maíz y soja, y el fungicida pyraclostrobin, que se aplica en las hojas de la mayoría de los cultivos de granos, frutas, legumbres y vegetales.

“Realizamos ensayos de toxicidad de plaguicidas en larvas de abejas y en concentraciones ambientales relevantes, es decir, en concentraciones realistas, tales como las que se encuentran residualmente en el polen de las flores”, dijo Da Silva Zacarin.

Esta observación es importante. Cualquier plaguicida en grandes concentraciones diezma las colmenas casi inmediatamente. Pero lo que los investigadores estudian son los efectos sutiles y a mediano y largo plazo sobre las colmenas. “Lo que nos interesa es descubrir la acción residual de los plaguicidas, aun en concentraciones bajísimas, sobre esos insectos”, dijo Da Silva Zacarin.

Las pruebas se realizaron in vitro, con insectos confinados dentro de laboratorios para que no hubiera contaminación ambiental. En dichas condiciones, las larvas de Apis mellifera quedaron separadas en distintos grupos y se las alimentó entre el tercero y el sexto día de vida con una dieta compuesta por azúcar y jalea real. Lo que varió fue el tipo de ingrediente tóxico presente en el alimento, siempre en concentraciones ínfimamente pequeñas, en el rango de los nanogramos (milmillonésimas de gramos).

La dieta del grupo de control no contenía plaguicidas. En el segundo grupo, se contaminó el alimento con el insecticida clotianidina. En el tercer grupo, la contaminación se concretó con el fungicida pyraclostrobin. Y en el cuarto grupo se aplicó una asociación del insecticida con el fungicida.

“Después del sexto día de vida, las larvas se convierten en crisálidas y entran en metamorfosis, y de ellas emergen como obreras adultas. En el campo, una abeja obrera vive en promedio 45 días. En el laboratorio, confinadas, viven menos. Pero los insectos alimentados con la dieta contaminada con el insecticida clotianidina en bajísima concentración tuvieron un tiempo de vida drásticamente menor, de hasta un 50%”, dijo Da Silva Zacarin.

En tanto, entre las larvas alimentadas con la dieta contaminada únicamente con el fungicida pyraclostrobin no se observó ningún efecto sobre el tiempo de vida de las obreras.

“Con base únicamente en este resultado, podríamos imaginar que el fungicida en bajas concentraciones es inofensivo para las abejas. Empero, desafortunadamente, no es esto lo que sucede”, dijo la investigadora.

Ninguna abeja murió en la fase de larva y de crisálida. Pero se verificó que, en la fase adulta, las obreras sufrieron una modificación en su comportamiento. Se volvieron más lentas que los insectos del grupo de control.

“Las obreras jóvenes realizan inspecciones diarias de la colmena, lo que las lleva a recorrer una cierta distancia. Se mueven bastante dentro de la colonia. Verificamos que en el caso de las abejas contaminadas tanto por el fungicida solo o asociado al insecticida, la distancia recorrida y la velocidad fueron mucho menores”, dijo Da Silva Zacarin.

En caso de que suceda lo mismo en el medio ambiente con una parte considerable de las obreras de una colmena, dicha alteración de comportamiento terminaría perjudicando el funcionamiento de toda la colonia. Ésta puede ser una de las razones de la extinción masiva de abejas.

Aún no se sabe de qué manera actúa el fungicida para comprometer el comportamiento de las abejas. “Nuestra hipótesis indica que el pyraclostrobin, al asociarse con un insecticida, disminuiría el metabolismo energético de las abejas. Nuevos estudios en marcha podrán dilucidar este mecanismo”, dijo Da Silva Zacarin. 

Noticias de Mayo 2019

LA MIEL IMPORTADA LASTRA LA VENTA DE LA COSECHA ESPAÑOLA

Autor: VIDAL MATÉ, Fuente: El País. 29/04/2019

El sector de la miel en España atraviesa una de sus crisis más duras. Los productores achacan la situación a la llegada de miel desde China y la urgencia de los industriales de colocar en el mercado la máxima oferta antes de que se aplique la nueva normativa aprobada por España. Esta exigirá que el país de origen figure en el etiquetado y aún está pendiente del visto bueno de la UE. La evolución de las importaciones y el elevado volumen de existencias se han traducido en bajadas de los precios en origen hasta poco más de dos euros el kilo, frente unos costes medios de producción de 2,50 euros. La miel importada tiene un precio medio de entrada inferior a los dos euros.

De acuerdo con los datos de COAG, las cooperativas españolas tienen en sus almacenes más del 30% de la última cosecha, a pesar de que fue solamente de 20.000 toneladas (frente a unas producciones habituales medias superiores a las 31.000 toneladas).
Los elevados excedentes acumulados, señala Ángel Díaz, responsable del sector en la organización agraria, coinciden con el inicio de una nueva campaña de recolección, lo que aumenta el problema y, en algunos casos, puede imposibilitar el almacenamiento.


España importa anualmente unas 35.000 toneladas, de las cuales, unas 10.000 proceden de China. A su vez, España exporta unas 25.000 toneladas de miel, especialmente al resto de Europa.

 

LA UAB ESTRENA UN COLMENAR EXPERIMENTAL PARA INVESTIGAR POR QUÉ MUEREN LAS ABEJAS

Bellaterra. ECOticias.com 14 mayo 2019 

La UAB ha inaugurado el proyecto UABee, un nuevo espacio en el campus de la UAB para la demostración, la enseñanza y la investigación sobre la apicultura y la biología de las abejas. Se trata de un colmenar único en Cataluña que permitirá llevar a cabo proyectos de investigación en colaboración con otras instituciones para buscar una respuesta al declive de las poblaciones de abejas. La presentación se ha hecho esta mañana, a una semana del Día mundial de las abejas (el 20 de mayo).

Las abejas tienen un papel fundamental en la naturaleza y en los cultivos agrícolas debido a su papel crítico en la polinización. Sin embargo, su población se ha visto seriamente amenazada en los últimos años debido a múltiples factores, lo que pone en peligro, de una forma especial, a las abejas domésticas. Diversos organismos internacionales han alertado de las consecuencias de la disminución de su población y han recomendado diversos tipos de iniciativas de fomento y protección de la apicultura, tanto en condiciones rurales como urbanas.

La Universitat Autònoma de Barcelona ha presentado hoy el proyecto UABee, un colmenar experimental para la demostración (visitas para entrar en contacto con la apicultura y la biología de las abejas), enseñanza (cursos de formación para universitarios y profesionales del sector) y la investigación sobre la apicultura y la biología de las abejas.

Se trata de un colmenar experimental único en Cataluña, y uno de los pocos de toda España, ya que actualmente solo hay uno en funcionamiento en Córdoba y otro en proyecto en Huesca. El colmenar de la UAB está constituido por 6 colmenas destinadas a alojar colonias estándar y con posibilidad de modificar su configuración según la actividad y el tamaño de la colonia.

“UABee pretende dar una respuesta a la cuestión de por qué mueren las abejas mediante proyectos de investigación en colaboración con otras instituciones, orientados especialmente al estudio de la metabolómica de las abejas, los procesos químicos que tienen lugar en el interior de las células de su organismo”, explica Gerardo Caja, director del proyecto.

La orientación del colmenar se ha establecido de forma que las abejas reciban una insolación adecuada y que el vuelo de entrada y salida no se dirija hacia zonas frecuentadas por personal ajeno. Las colmenas están situadas sobre una bancada metálica de superficie perforada y el tipo de vallado a utilizar y su señalización impedirán el acceso accidental de personas o animales.

En el colmenar se llevarán a cabo cursos de introducción a la apicultura para principiantes y para personal veterinario, asignaturas de producción agrícola y ganadera del Grado de Veterinaria y del Máster de calidad de los alimentos de origen animal de la UAB, trabajos de investigación sobre el estudio del funcionamiento de las colmenas y propuesta de parámetros de registro del estado productivo y sanitario de las colmenas, investigación sobre la monitorización de la actividad de la colmena mediante sensores de temperatura y actividad y su relación con los valores climáticos (en colaboración con el Departamento de Microelectrónica y Sistemas Electrónicos de la UAB, en la Escuela de Ingeniería), así como propuestas de colaboración con las Facultades de Farmacia de la UB (estudios de flora melífera y máster en Apicultura Ecológica) con la facultad de Física de la UB (estudios de sensores), así como con el CREAF.

En el proyecto UABee participa como fundador la empresa Granja San Francisco y está abierto a la colaboración con otras empresas relacionadas con el sector alimentario, veterinario y social, que ya han manifestado su voluntad de colaborar y apoyar la iniciativa.

 

LOS LINDES EN LOS CAMPOS DE CULTIVO MEJORAN LA PRODUCCIÓN AGRÍCOLA Y LA BIODIVERSIDAD

Según los científicos, la configuración de los sembrados influye en la producción y diversidad de especies animales y vegetales

Un estudio internacional, con participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha elaborado una síntesis en la que se analiza cómo afecta la composición y configuración de los paisajes agrícolas a la abundancia de artrópodos y la calidad de los servicios que nos proporcionan los ecosistemas. Los datos confirman que en las áreas donde hay mayor densidad de lindes aumenta hasta en un 70% la presencia de artrópodos polinizadores y más del 40% la de aquellos que controlan de forma natural las plagas. Además, en estas zonas dominadas por cultivos con mayor presencia de lindes también se logra alta productividad de las cosechas.

Está comprobado que la agricultura y la ganadería intensivas perjudican la biodiversidad, ya que reducen drásticamente el número de especies animales y vegetales. Las que desparecen con estas prácticas son imprescindibles también para producir los alimentos que consumimos. Es el caso de los artrópodos que actúan como polinizadores y también controlan de forma natural las plagas que afectan a los cultivos. En este artículo, publicado en la revista Ecology Letters, los científicos han examinado cómo afectan la composición de los paisajes agrícolas (porcentaje de áreas dedicadas exclusivamente al cultivo y hábitats semi-naturales), y la configuración de esas áreas, es decir, la densidad y longitud de las lindes entre campos, a la abundancia de artrópodos, al control de plagas, a la polinización y al rendimiento de los cultivos.

El trabajo se ha basado en los datos brutos de 49 estudios previos que analizaban 1.515 paisajes agrícolas europeos. “Con la medición y el análisis de las distintas variables hemos comprobado que los efectos en los diferentes tipos de paisajes no son lineales. Las respuestas varían a lo largo de los gradientes de composición y configuración del paisaje”, explica la investigadora del Museo Nacional de Ciencias Naturales, Elena Concepción. “En cualquier caso, en las áreas donde hay mayor densidad de lindes, hemos comprobado que la abundancia de artrópodos polinizadores y los controladores naturales de plagas aumentaron en un 70% y un 44%, respectivamente. Asimismo, hemos detectado que, en los paisajes con más de un 50% de tierras cultivadas, la producción de las cosechas aumentó con la densidad de lindes”, continúa Concepción.

Según Mario Díaz, también científico del Museo: “Esta síntesis corrobora que favorecer la diversidad en los ecosistemas no solo mejora la biodiversidad sino que aumenta la producción agrícola y la hace más sostenible”.

 

LA FAO URGE PROTEGER A LAS ABEJAS

21/05/2019. Redacción Qcom.es

El declive mundial en las poblaciones de abejas supone una seria amenaza para una gran variedad de plantas críticas para el bienestar humano y los medios de vida, y los países deberían hacer más para salvaguardar unas aliadas fundamentales en la lucha contra el hambre y la malnutrición, destacó hoy la FAO en el Día Mundial de la Abeja.

La cantidad de abejas y otros polinizadores se está reduciendo en muchas partes del mundo debido, en buena parte, a las prácticas agrícolas intensivas, el monocultivo, el uso excesivo de productos químicos agrícolas y a unas temperaturas más altas asociadas al cambio climático, que afectan no solo a los rendimientos de los cultivos sino también la nutrición. Si esta tendencia continúa, cada vez con más frecuencias los cultivos nutritivos como frutas, nueces y muchas verduras serán sustituidos por cultivos básicos como el arroz, el maíz y las patatas, lo que podría derivar en una dieta desequilibrada.

"Las abejas están bajo la gran amenaza de los efectos combinados del cambio climático, la agricultura intensiva, el uso de pesticidas, la pérdida de biodiversidad y la contaminación", dijo el Director General de la FAO, José Graziano da Silva, en un mensaje de video grabado para el Día Mundial de la Abeja. “La ausencia de abejas y otros polinizadores eliminaría el café, las manzanas, las almendras, los tomates y el cacao, por nombrar solo algunos de los cultivos que dependen de la polinización. Los países deben cambiar a políticas y sistemas alimentarios más amigables y más sostenibles para los polinizadores”.

En su mensaje, Graziano da Silva instó a todos a tomar decisiones respetuosas y amigables hacia los polinizadores. "Incluso cultivar flores en casa para alimentar a las abejas es una forma de contribuir a este esfuerzo", agregó.

Noticias de Marzo 2019

 EL ABEJERO EUROPEO, UNA ALTERNATIVA BIOLÓGICA Y BARATA PARA EL CONTROL BIOLÓGICO DE LA PLAGA DE AVISPA ASIÁTICA

Un equipo de investigación liderado por la UAH apunta a que el Abejero europeo eliminó el año pasado, posiblemente, el mismo número de nidos de Avispa asiática ‘velutina’ que todos los procedimientos puestos en marcha por la Xunta de Galicia

El Abejero podría ser una especie clave para el control biológico de la Avispa asiática ‘velutina’, asentada ya en la España Atlántica–sobre todo en Galicia- y que se está extendiendo cada vez más por el interior peninsular. Así lo pone de manifiesto un estudio liderado por la Universidad de Alcalá (UAH) en el que también participan investigadores de la Universidad de Granada (UGR), principalmente.

Los investigadores han llevado a cabo una prueba piloto en 2018 y, según los resultados preliminares, la avispa asiática es ya mayoritaria en la dieta del abejero; es decir, que conforma más del 50% de su dieta. “Esto demuestra que los depredadores autóctonos, en Galicia, ya están respondiendo a la expansión de la plaga de la ‘velutina’ e incluso especializándose en el consumo de la misma”, ha indicado el profesor de la UAH, Salvador Rebollo, uno de los investigadores principales, junto con el ecólogo de la UAH José María Rey Benayas, del proyecto global, financiado por el anterior Ministerio de Economía y Competitividad, que estudia las funciones y servicios de la avifauna.

En la actualidad, se están analizando unas 66.000 fotografías y los restos de panales encontrados en 4 nidos de Abejero, un ave rapaz que se alimenta mayoritariamente de Himenópteros (avispas, abejas, abejorros y similares). “Se ha seleccionado esta ave para el proyecto piloto sobre la ‘velutina’ porque presenta adaptaciones morfológicas (reforzamientos especiales en cabeza, paladar, párpados y patas) que le permitirían evitar los efectos perjudiciales de las picaduras de la Avispa asiática”, explica el investigador de la UAH.

 

abejero Imagen cedida amablemente a Apidena por el equipo de Salvador Rebollo, donde se aprecia a un adulto de abejero alimentando a la cría con las larvas de himenópteros que están en el interior de los trozos de panales que los adultos transportan al nido

 

La pregunta es si esta ave podría exterminar a la especie invasora, que genera serios problemas en el sector apícola (ya que ataca a las abejas en los alrededores de las colmenas) y cuya picadura también ha causado varios muertos en España. La respuesta es que el Abejero solo no podría hacerlo, pero lo que sí tienen claro los expertos es que “se podría integrar en un plan de control biológico de la Avispa asiática y, por eso, hemos solicitado un nuevo proyecto I+D de Generación de Conocimiento al Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, que incluye también estudios entomológicos para identificar los insectos que forman parte de la dieta del Abejero y la situación de la población de esta ave en Galicia, ya que también hemos detectado un leve incremento del número de parejas en el sur de dicha Comunidad, unas 700 en la actualidad”.

El profesor Rebollo destaca la colaboración en estos proyectos de José Manuel Fernández, naturalista y ornitólogo, que forma parte del equipo de trabajo y que sugirió la posible importancia del Abejero en el consumo de ´velutina´ y Luisa María Díaz Aranda, entomóloga de la UAH, que dirigirá la identificación de los insectos de la dieta del Abejero.

Los investigadores de la UAH agregan que “el Abejero puede ser un aliado nada despreciable, que hace su labor gratis, sin que nadie tenga que organizarlo y de manera continuada y muy selectiva”, hasta tal punto que calculan que en 2018 las 700 parejas reproductoras que posiblemente hay en Galicia han podido suprimir el mismo número de nidos de los que han eliminado los procedimientos puestos en marcha por la Xunta de Galicia, con un coste económico de recursos humanos y materiales importante.

El experto manifiesta también que “el Abejero europeo es un aliado de los apicultores en Galicia porque elimina cantidades importantes de nidos de ‘velutina’ y, sin embargo, no ataca a las colmenas de abejas domésticas, tal como lo demuestra la larga historia de convivencia sin problemas entre las colmenas y los Abejeros en esta Comunidad”. En este sentido, también hacen un llamamiento para que los procedimientos de lucha contra la Avispa asiática que se están aplicando en Galicia sean respetuosos con el ave rapaz para no mermar su eficacia. “En concreto, me estoy refiriendo al uso indiscriminado de insecticidas, que puede afectar al Abejero europeo y a otros muchos organismos beneficiosos”, agrega Rebollo.

Rebollo se muestra convencido que si las administraciones públicas y privadas apoyan la variedad de investigaciones que se están llevando a cabo para el control de la Avispa asiática en distintos organismos de investigación y universidades españolas, “estudiando métodos de eliminación de los nidos, sistemas de atracción de las Avispas, planes de mejora de sus depredadores naturales, etc., se conseguirá una solución más eficaz que, aunque no suponga la eliminación completa de este insecto tan dañino, permitiría una convivencia asumible económica y socialmente en el futuro”.