Noticias de Mayo 2020

 

EL NUEVO ETIQUETADO DE LA MIEL ESPECIFICARÁ SI LA PROCEDENCIA ES CIEN POR CIEN ESPAÑOLA.
ABC economía. 20/5/2020
 

El Consejo de Ministros ha aprobado un nuevo etiquetado obligatorio de la miel, que deberá detallar su país o países de origen, lo que identificará mejor la que se ha producido íntegramente en España. El Gobierno ha sacado adelanteun real decreto que modifica la normativa actual de la calidad de la miel respecto a su etiquetado, lo que beneficiará a apicultores y a consumidores, según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

En el caso de la miel que se haya elaborado a partir de mieles de distinta procedencia, se deberá indicar en el etiquetado la lista de los países de origen donde se haya recolectado. Cuando proceda de un único país, será obligatorio indicarlo en la etiqueta, por lo que se podrá identificar claramente si es "cien por cien española".

Para garantizar el cumplimiento de estos nuevos requisitos, la norma exige a los operadores que recojan, "dentro de su sistema de autocontrol", las evidencias necesarias para demostrar los orígenes de las mieles empleadas en las mezclas.

Con este real decreto, "el consumidor tendrá un conocimiento más completo sobre el origen de la miel, que le permitirá ejercer una opción de compra con más fundamento", ha subrayado el Ministerio en un comunicado.

"Los apicultores españoles podrán competir en el mercado con la miel que proviene del exterior, en mejores condiciones", de acuerdo al Ministerio, que ha recordado que el real decreto responde a las peticiones recibidas desde muchos ámbitos relacionados con este producto para ampliar las exigencias de la indicación de origen.

 

UPA-UCE DENUNCIA QUE EL NUEVO ETIQUETADO DE LA MIEL DEJA A LOS PRODUCTORES EN MANOS DE LAS INDUSTRIAS.
Agronews Castilla y León. 20 de Mayo de 2020
 

UPA-UCE Extremadura valora de manera positiva que la modificación publicada ayer por el Ministerio de Agricultura sobre el nuevo etiquetado de la miel incluya reclamos importantes del sector, como la obligatoriedad de incluir el país de origen, que hasta ahora solo era voluntario.

Una de las principales reivindicaciones que ha mantenido siempre esta organización agraria ha sido que, en caso de mieles mezcladas, el etiquetado reflejara en orden decreciente el porcentaje de países participantes en dicha mezcla y también el porcentaje de miel de cada una de ellas. "Nos ha sorprendido que dejen fuera este reclamo. Seguimos en manos de las industrias, quienes usarán el nombre de España para ponerlo en sus etiquetas pero sin orden ni porcentajes de mezclas", destaca el responsable apícola de UPA-UCE, Antonio Prieto.

El sector coincide en que esta modificación del Ministerio sigue sin ofrecer la trazabilidad real de un producto tan sensible como la miel. "El industrial siempre pondrá el origen español en primer lugar y, con esta legislación, no sabremos qué porcentaje de miel española contiene dicha mezcla", apunta Prieto.

Otro de las demandas de UPA-UCE Extremadura y que ha quedado fuera de la modificación era que el etiquetado especificara si esa miel había pasado por un proceso de pasteurización, ya que este hecho supone una pérdida importante de sus propiedades. "Hemos conseguido algunos avances, como el país de origen, pero lamentamos que sigan siendo las industrias quienes prioricen el etiquetado como más les interesa y el consumidor continúe sin conocer qué países y en qué porcentaje participa cada uno en el caso de las mezclas", sostienen desde UPA-UCE.

Esta organización agraria mantiene que seguirá trabajando como hasta ahora para conseguir que el resto de países europeos también incluyan el país de origen en el etiquetado de la miel.

 

 

Noticias de Febrero 2020

 

MANIFESTACIÓN 31-E POR LA SUPERVIVENCIA DE LAS ABEJAS, LOS POLINIZADORES Y NUESTRO CAMPO.

Asociación Española de Apicultores

25 enero, 2020

-----

Las Plataformas de ciudadanos y apicultores de EtiquetadoClaro Ya, SOSbiodiversidad-SOSabejas , StopVespaVelutina, junto con las Asociaciones Apícolas, ADS y Entidades Medioambientales, que las integran, se han organizado para el próximo día 31 manifestarse y presentar ante el Congreso 4 Manifiestos en defensa de la apicultura, los polinizadores y la biodiversidad de nuestro campo.

La Asociación Española de Apicultores, ha convocado la manifestación para el próximo viernes 31 de enero a las 12:00 h. que trascurrirá desde la Plaza de Carlos V, frente a la sede del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, hasta la Carrera de San Jerónimo, frente al Congreso de los Diputados,terminando a las 13.30 h.

Gracias a la comunicación y cooperación de las diferentes asociaciones y plataformas, se han desgranado las peticiones más urgentes que se presentarán frente al Congreso, demandando así la protección de la apicultura, la defensa de los polinizadores, la abeja melífera y el medio ambiente con cuatro Manifiestos, basados en su mayoría en el Informe sobre las perspectivas y desafíos para el sector apícola de la Unión Europea (2017/2115(INI)) en el que se piden:

La defensa de la apicultura, apicultores, agricultores, ecologistas y ciudadanos en general, esperamos que se tomen medidas sobre la base de un consenso científico claro que ayude a determinar las causas de la mortalidad de las abejas, para lo que pueden consultar este cuarto manifiesto sobre Sanidad Apícola redactado por técnicos y apicultores.

Lo único que podemos añadir es que llevamos décadas avisando de la catástrofe de mortandad que vemos en nuestras colmenas, colmenas de abejas melíferas que son los bioindicadores de nuestro maltratado medio ambiente. También sabemos que la acción del ser humano deja una huella cada vez mayor, pero que estamos a tiempo de un cambio por una Europa Agroecológica y respetuosa para nuestros descendientes.

Por ello, nuestro llamamiento al Tercer Sector, Entidades a fin y Ciudadanía, a los que ponemos a disposición este formulario para registro de autobuses que se van a trasladar a la manifestación, para comunicar a la autoridad competente, y habiliten suficiente espacio de aparcamiento para los vehículos.

 

APICULTORES MURCIANOS ALMACENAN HASTA DOS COSECHAS DE MIEL POR LOS BAJOS PRECIOS

La Ser. Lázaro Giménez

2 de febrero de 2020

-----

Los bajos precios que los productores de miel reciben por su cosecha sigue siendo una losa para el sector de la apicultura en la Región de Murcia. Debido a esta falta de rentabilidad, algunos de ellos aún almacenan las dos últimas cosechas de miel.

Lo ha contado en la antena de 'A Vivir Tierra y Mar' Carlos Zafra, técnico de la Asociación de Apicultores de la Región de Murcia. También ha hablado del episodio conocido esta misma semana sobre la muerte por intoxicación de 350 colmenas en Mazarrón por el uso de pesticidas.

Éste es uno de tantos contratiempos con los que tiene que lidiar de forma cotidiana los apicultores, además de los bajos precios. Este último problema tiene sus principales causas en las importaciones de miel de China, "de peor calidad", apunta Zafra y las condiciones que importe la industria a los productores.

Esta misma semana, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación se han sumado también a otros países como Portugal o Eslovenia para que la Unión Europea regule un etiquetado para la miel en la que se especifique el origen del producto.

 

LAS ABEJAS DE LA CATEDRAL DE NOTRE DAME SIGUEN PROSPERANDO A PESAR DEL TRÁGICO INCENDIO

Gaudium Press.  Aleteia. Fotos: Clarin.com y CNN.

6 febrero, 2020

notredam

Una señal de esperanza en medio de la desolación causada por el incendio del tejado de la Catedral de Notre Dame en París, Francia, fue ratificada por la cuidadora de las colonias de abejas del techo de la Sacristía de la Catedral, Sybile Moulin. La experta ratificó que las más de 30 mil abejas de la Catedral están prosperando y que se preparan para producir las cantidades habituales de miel en verano.

La incertidumbre sobre la suerte de las abejas surgió para los expertos tras la noticia del incendio. La cera de abejas se derrite a 63 grados centígrados, por lo que si las llamas alcanzaban el techo de la Sacristía (a un nivel más bajo que el techo de la nave) lo más probable es que las colmenas se derretirían y atraparían en su interior a los insectos. La situación de las abejas no se pudo verificar inicialmente porque las autoridades no permitían el acceso al lugar hasta garantizar la seguridad del mismo.

«No hay nada malo con ellas en absoluto. El comportamiento de las colonias es perfectamente normal», reportó Moulin al informativo The Guardian. «No son muy activas en esta época del año, pero así es como debería ser. Parecen estar bien». Después de casi 10 meses del incendio, las colonias están saludables y podrían repetir la producción de miel registrada el año anterior, cuando se recolectaron 66 kilos de miel.

Para visitar las colmenas, Moulin tuvo que realizar un curso de capacitación en salud y seguridad y las primeras verificaciones del estado de las colmenas se hicieron con ayuda de drones. Las imágenes obtenidas por satélite corroboraron que las colmenas estaban en sus lugares y que no había charcos de miel bajo las mismas. Los reportes, y algunos vídeos de trabajadores de los equipos de reconstrucción, permitieron constatar que las abejas laboraban como es costumbre, lo cual indica que las abejas reinas estaban vivas y continuaba la reproducción. Las visitas posteriores verificaron que las abejas sobrevivieron sin problemas. La miel recolectada fue enviada a laboratorios para verificar que no estuviera contaminada con plomo.

 

MILLONES DE MUERTES DE ABEJAS AMENAZAN LA COSECHA DE ALMENDRAS DE AUSTRALIA

AgroNegocios.

13 febrero, 2020

-----

Los incendios forestales que se extendieron por el este y el sur de Australia mataron a millones de abejas y destruyeron vastas extensiones de bosque donde se alimentan los insectos, poniendo en riesgo la producción de almendras y miel del país.

Las abejas desempeñan un papel crucial en la nación multi-industria de la horticultura, la polinización de las almendras no sólo, pero la fruta, incluyendo manzanas, peras y cerezas. Australia es el segundo mayor productor mundial de almendras y los productores ya están lidiando con años de sequía.

Los incendios destruyeron alrededor de 6.000 colmenas solo en el estado de Nueva Gales del Sur, según el presidente de la Asociación de Apicultores de Nueva Gales del Sur, Stephen Targett, y otras colmenas experimentaron pérdidas de existencias cuando las abejas perecieron o se perdieron en el espeso humo.

«En una temporada normal podríamos reemplazarlos, pero estamos lejos de ser normal», dijo Targett. «Estamos en sequía». Cinco millones de hectáreas de bosque de eucaliptos donde se alimentan las abejas también han sido arrasadas, dejando a los apicultores luchando por el jarabe de azúcar o el sustituto del polen para nutrir sus existencias, dijo.

En Australia del Sur, se informó que más de 2.000 colmenas fueron destruidas en incendios en la Isla Canguro, en las Colinas de Adelaide y en el sureste del estado, a partir del 17 de enero, según el departamento de industria principal del estado. En total, la polinización de las abejas melíferas tiene un valor estimado de US$6.000 millones anuales para la economía australiana, según las estimaciones en un informe parlamentario de 2014.

Con la producción de miel a punto de recibir un golpe, es probable que algunos apicultores abandonen la industria, según Targett. «Prevemos que la producción de miel en Nueva Gales del Sur podría ser al menos un 30% inferior al promedio histórico durante 10 años».

Almendras amenazadas
En términos de almendras, la nación exportó US$552,4 millones en 2018-19, un 12% más que un año antes, gracias a una excelente cosecha y fuertes ventas a China, según la Junta de Almendras de Australia.

Es demasiado pronto para medir el impacto de las pérdidas de abejas en la producción futura, según el CEO de Almond Board, Ross Skinner. Esto se debe a que no está claro qué proporción de las colmenas perdidas se utilizaron para la producción de miel y para la polinización.

Los productores de almendras están trabajando con la industria de las abejas para encontrar soluciones, dijo Skinner, incluido el reclutamiento de apicultores que tradicionalmente se han centrado en la miel para proporcionar servicios de polinización. También hay llamados para un mayor acceso a los parques nacionales para permitir que las abejas se alimenten antes del comienzo de la temporada de polinización de julio. «Podría tomar de cinco a 20 años para recuperarse, dependiendo de la gravedad del incendio», dijo Skinner, refiriéndose al daño del bosque.

 

DULCE LUCHA CONTRA EL CAPITAL

El País. Tommaso Koch. Madrid

8 de febrero de 2020

-----

Hace una vida que Hatice Muratova conoce a las abejas. Son su pasión, su trabajo. Y, también, sus únicas vecinas. Aislada en las montañas de Macedonia, a kilómetros de la humanidad, la mujer resiste con su anciana madre y con lo justo: una casita, un plato caliente, unas palabras de vez en cuando, el silencio. No queda nadie más en Bekirlija, un páramo inhóspito sin electricidad ni agua corriente. Y sin embargo, bajo esta tierra implacable, se oculta un tesoro dulcísimo. Para encontrarlo, basta levantar las piedras correctas. Muratova lo sabe, ya que visita a menudo las colmenas escondidas. Y renueva, día tras día, su pacto con los insectos: de toda la miel que producen, solo se lleva la mitad; el resto lo deja a sus legítimas dueñas. Y eso que en el mercado de la capital, Skopje, pagarían una fortuna por ese oro cremoso. Pero ella no entiende de capitalismo: lo prefiere así, le parece más justo.

Tal vez, mañana domingo, Muratova aproveche para explicárselo a los divos que la rodearán. Porque, desde un remoto pueblo anclado en otro tiempo, su lección ha llegado hasta los Oscar. Y, de paso, ha regalado otra enseñanza a la gala: Honeyland, el filme que protagoniza, es el primer documental nominado tanto en su categoría como en la de mejor película internacional. Probablemente pierda en ambas (afronta Dolor y gloria, de Pedro Almodóvar,Parásitos, de Bong Joon-ho, o American Factory, producida por los Obama), pero al menos podrá dejar su huella. Abanderar una convivencia sostenible, que agoniza en vías de extinción; y defender otro mundo, y otro cine.

Descubrimos la regla de la miel de Hatice durante la primera semana de rodaje y supimos de inmediato que teníamos un mensaje, y una temática. Nos faltaban una estructura narrativa y un conflicto”, explica Ljubomir Stefanov, codirector de Honeyland junto con Tamara Kotevska. El filme nació como un encargo: el Proyecto para la Conservación de la Naturaleza de Macedonia quería un corto sobre biodiversidad y los dos cineastas fueron a buscarlo por el país. Acabaron así en la bella y aterradora soledad de Bekirlija, donde el encuentro con Muratova revolucionó sus planes. Ella confesó a varios medios que, tres días antes, había pedido a Alá que le enviara alguien que resolviera sus problemas y aliviara su austera existencia. De ahí que la llegada de los directores resultara providencial para todos. La apicultora halló una esperanza; y ellos encontraron su película. Así que comenzaron a seguirla y filmarla allá donde fuera. Cuando, seis meses después, una caótica familia de nómadas turcos se mudó ahí cerca, ya no faltaba nada: había llegado el conflicto.

Porque Hussein Sam también quería trabajar con las abejas, pero a otro ritmo: junto con su mujer, debía mantener a siete niños. Por más que Muratova le insistiera en que tanto afán productivo destruiría su frágil equilibrio, el hombre necesitaba más y más miel. Chocaban dos personas, y dos modelos. “Al principio la familia se mantuvo muy distante de nosotros”, recuerda Kotevska. Pero poco a poco, sobre todo a través de los críos, se ganaron su confianza. Y, durante tres años, llegaron a formar parte de su cotidianeidad. “Nuestro presupuesto era mínimo. Dos cineastas, dos directores de fotografía y un coche”, relata Stefanov. Cada cierto tiempo, conducían por una dura carretera, caminaban hasta la aldea perdida y ahí plantaban sus tiendas. Pernoctaban tres o cuatro días, intentando mezclarse con el ambiente y desaparecer tras sus cámaras. Tal vez por eso en Honeyland no parecen existir filtros, como si en la pantalla desfilara la vida misma.

En realidad, los directores tampoco hubieran podido participar mucho: con su madre y sus vecinos, Muratova charlaba en turco otomán, un antiguo dialecto también legado de otros tiempos. “Debatimos qué idioma deberían hablar para el filme, pero era mejor que les resultara espontáneo. Aunque, al final, todos los obstáculos de este rodaje acabaron siendo ventajas”, confiesa Kotevska. Condenados a la incomprensión verbal, los directores se fiaron de su instinto visual: grabaron lo que no necesitaba palabras para ser comprendido. Y, ante un atasco inicial en fase de montaje, insistieron: para resumir 400 horas de material en 90 minutos, crearon una línea narrativa y eligieron las imágenes que contaban esa historia. Solo más tarde consiguieron también una traducción y descubrieron qué se decían sus personajes. Modificaron algunas secuencias, pero “el 90% de la estructura se mantuvo”, explica Kotevska.

Desde luego, la apuesta ha convencido a todos. Se estrenó entre aplausos y premios en Sundance, y repitió en DocsBarcelona. A. O. Scott, célebre crítico de The New York Times, la eligió como mejor película de 2019. Y luego llegó la doble nominación, inédita para un documental. “Puede dar valor y motivación a creadores que intenten hacer algo diferente. Todas las formas narrativas envejecen y debemos buscar otros caminos”, asevera Kotevska. Aunque quizás el mejor resultado del filme fue conseguir una nueva casa para Muratova: su vida sencilla continúa en el poblado de Dorfullu. Lejos de las abejas, pero también del aislamiento. El ser humano más cercano, ahora, vive en la casa de al lado.

 

Noticias de noviembre 2019

UN ESTUDIO DESCUBRE QUE LAS ABEJAS PUEDEN RECONOCER UN NÚMERO LIMITADO DE ROSTROS HUMANOS.

Un nuevo estudio publicado en Frontiers in Psychology muestra que insectos como la abeja europea (Apis mellifera) y la avispa común (Vespula vulgaris) usan mecanismos de procesamiento visual similares a los de los humanos, lo que permite reconocer rostros humanos.

La investigación ha sido liderada por el Centre de Recherches sur la Cognition Animale de la Universidad de Toulouse en Francia, y en él han participado también investigadores del Institut für Zoologie III de la Universidad Mainz en Alemania, de la Universidad de Colonia, en Alemania y del Royal Melbourne Institute of Technology y la Universidad Monash en Australia.

En las pruebas realizadas se entrenaron abejas y avispas individualmente proporcionando recompensas de sacarosa. Los resultados mostraron que, a pesar de que estos insectos no tienen una razón evolutiva para procesar rostros humanos, sus cerebros aprenden a reconocerlos de manera confiable al crear representaciones ‘holísticas’ de las imágenes complejas. Ponen características juntas para reconocer un rostro humano específico.

En declaraciones recogidas por La Vanguardia, uno de los investigadores, Adrian Dyer, apunta: “Lo que faltaba era una comprensión de si esto se llevaba a cabo en insectos debido a la simple interpretación de las características faciales individuales, o al uso de una interpretación más compleja de “imágenes completas” -tratamiento holístico de la cara- como sucede en los humanos”. “Ahora sabemos que los cerebros pequeños de insectos pueden reconocer confiablemente al menos un número limitado de caras. Esto sugiere que en los humanos, la ventaja de nuestro gran cerebro puede ser la gran cantidad de individuos que podemos recordar”, expone Dyer.

 

LOS CONSUMIDORES SEGUIRÁN SIN SABER EL ORIGEN DE LA MIEL

 

La Comisión Europea rechaza el proyecto de Agricultura donde se exigía que figurase en la etiqueta, no solo la procedencia de la misma, sino el porcentaje de miel de cada país. El País. 17/11/19

Los consumidores españoles seguirán sin poder saber cuándo adquieran un tarro de miel el porcentaje de materia prima procedente de cada país. La culpa la tiene un dictamen de la Comisión Europea por el que se rechazó el proyecto de real decreto del Ministerio de Agricultura donde se exigía que figurase en la etiqueta, no solo la procedencia de la misma, sino el porcentaje de miel de cada país, recogiendo las demandas de los productores. El Ministerio elabora ahora una nueva disposición que no entrará en vigor hasta el próximo 20 de enero.

Recogiendo las directrices comunitarias, los industriales cuando envasen una miel con mezcla de varios países, deberán poner en sus etiquetas los puntos de origen, pero no tienen la obligación de ordenar esa lista en función del volumen de materia prima procedente de cada país. Tampoco tendrán la obligación de poner el porcentaje de materia que viene de cada nación.

Las cooperativas agroalimentarias denuncian que, con esa normativa, en la práctica un tarro con un 1% de miel española y un 99% procedente de china podrá ser etiquetada simplemente como “Miel china y española”, lo que, en su opinión, supone un fraude para el consumidor.

Desde 2003, la regulación en el etiquetado de la miel contemplaba la obligación de que en la misma se informara si se trataba de miel procedente de la Unión Europea, de terceros países o de la UE y de terceros países, lo cual no aportaba ninguna transparencia a los consumidores.

Ante las demandas de los productores españoles, Agricultura intentó su modificación con el fin de defender los intereses de los productores nacionales aportando una mayor información en el etiquetado con uno proyecto de real decreto, ahora devuelto por Bruselas. España importa anualmente una media de más de 30.000 toneladas de miel, de las que la partida más importante corresponde a la procedente de China, que llegó en 2015 a las 17.000 toneladas, desplazando las importaciones desde otros países como Argentina, que se mantiene por encima de las 10.000 toneladas.

España tiene una producción media de 30.000 toneladas de miel que realizan más de 30.000 apicultores con 2,8 millones de colmenas, aunque el grueso de la producción se concentra en unos 5.500 apicultores profesionales. Exporta más de 20.000 toneladas de miel de calidad, especialmente al resto de la UE y a países árabes.

Desde el sector se vienen denunciando reiteradamente las importaciones de mieles de baja calidad barata a menos de dos euros, frente a unos costes medios de la producción en España de 2,7 euros por kilo. Según las organizaciones agrarias, desde la campaña 2015-2016 el precio de la miel en origen acumula una caída cercana al 40%.

 

UN ENTOMÓLOGO AFIRMA TENER PRUEBAS DE LA EXISTENCIA DE «ABEJAS» EN MARTE.

ABC Ciencia. 20/11/2019

William Romoser, profesor emérito de la Universidad de Ohio, afirma que las fotos enviadas por los diferentes rovers que investigan el planeta rojo muestran indicios de fósiles y seres vivos parecidos a insectos e incluso reptiles.

A la vez que los científicos buscan indicios de vida pasada o presente en Marte a través de los datos que proporcionan misiones sobre el terreno como la del rover Curiosity, el entomólogo y profesor emérito William Romoser, de la Universidad de Ohio, hace lo propio mirando fotografías. Y ha llegado a una conclusión cuando menos sorprendente.

El científico afirmó en la reunión nacional Americana de Entomología en St. Louis, Missouri (EE.UU.), que pueden verse seres parecidos a abejas y reptiles en las imágenes enviadas por los distintos robots exploradores. “Ha habido y todavía hay vida en Marte”, aseguró durante la reunión Romoser, especializado en arbovirología y entomología general y médica. A su juicio, después de analizar durante varios años las imágenes del planeta rojo disponibles en internet concluye que existen no solo fósiles, sino también grandes criaturas aún vivas. Ahí queda eso. Para este investigador, los que esperaban encontrar vida microbiana se quedan cortos.

Existe una aparente diversidad entre la fauna marciana tipo insecto que muestra muchas características similares a los que viven en la Tierra y que se incluyen dentro de los grupos avanzados. Por ejemplo, existe presencia de alas, flexión de las mismas, deslizamiento y vuelo ágil, así como patas con diferentes estructuras”, explicó Romoser.

El profesor emérito señala que si bien los rovers marcianos, particularmente el Curiosity, han estado buscando indicadores de actividad orgánica, hay una serie de fotos que muestran claramente las formas de insectos y reptiles. Según dice, numerosas fotos muestran imágenes en las que se pueden seleccionar segmentos corporales de artrópodos, junto con patas, antenas y alas, y uno incluso parece mostrar a uno de estos seres en pleno vuelo.

La investigación, que aún no ha sido revisada por pares pero cuyo resumen se encuentra en la web de la Universidad de Ohio, tiene como base el estudio de las imágenes variando los parámetros fotográficos, como el brillo, el contraste, la saturación, la inversión, etc. No se agregó ni eliminó contenido. Además se tuvo en cuenta el entorno, la claridad de la forma, la simetría corporal, su segmentación en diferentes partes, así como formas repetitivas, restos óseos y observación de formas cercanas entre sí. También se analizaron posturas particulares, la evidencia de movimiento, el supuesto vuelo o la interacción aparente según lo sugerido por las posiciones relativas, así como supuestas evidencias de «ojos brillantes» que se consideraron consistentes con la presencia de formas vivas.

«Un exoesqueleto y apéndices articulados son suficientes para establecer la identificación como un artrópodo. Tres regiones del cuerpo, un solo par de antenas y seis patas son tradicionalmente suficientes para establecer la identificación como “insecto” en la Tierra. Estas características también deberían ser válidas para identificar un organismo en Marte como insecto. Sobre estas bases, se pueden ver formas artrópodas, parecidas a insectos en las fotos de los rovers de Marte», señaló Romoser, que primero identificó las imágenes más claras para luego buscar patrones parecidos en otras menos evidentes.

Romoser observó comportamientos diferentes de vuelos en varias imágenes: unas parecen abejorros y otras son similares a las abejas carpinteras de la Tierra. Algunas intentan refugiarse y otras anidar en cuevas. Por otro lado, aseguró haber encontrado una criatura fosilizada parecida a una serpiente.

 

Dilatada trayectoria

Romoser, quien fue profesor de entomología en la Universidad de Ohio durante 45 años y cofundó su Instituto de Enfermedades Tropicales, también pasó casi 20 años como investigador de enfermedades transmitidas por vectores en el Instituto de Investigación Médica de Enfermedades Infecciosas del Ejército de EE. UU. Entre 1973 y 1998, fue autor y coautor de cuatro ediciones del libro de texto «The Science of Entomology», muy utilizado en enseñanza.

Romoser señaló que las interpretaciones de criaturas parecidas a insectos y reptiles que describe pueden cambiar a medida que evoluciona nuestro conocimiento de la vida en Marte, pero que el gran volumen de evidencias es abrumador.

 

Evidencia de agua

«La presencia de organismos metazoicos superiores en Marte implica la presencia de fuentes y procesos de nutrientes y energía, cadenas y redes alimentarias y agua como elementos que funcionan en un entorno ecológico viable, aunque extremo, suficiente para sostener la vida», señaló.

Además asegura haber encontrado «casos sugestivos de agua estancada o pequeños cursos de agua con meandros evidentes y con el desenfoque esperado de pequeñas rocas sumergidas, rocas emergentes más grandes, un área de banco húmedo y un área más seca más allá del área húmeda». La evidencia de agua en Marte se ha indicado en otras ocasiones, sobre todo grandes masas de agua de la antigüedad. Sin embargo, no hay pruebas de lo que asegura haber hallado Romoser. No parece importarle, porque él afirma que sus análisis sirven de «base sólida» para formular «muchas preguntas biológicas, sociales y políticas», así como «una justificación sólida para futuros estudios». Probablemente, su audiencia se quedó de piedra al escucharle, quizás como las criaturas que dice ver en Marte.

Noticias de Agosto 2019

PAC 2019: ESPECIES VÁLIDAS EN BARBECHOS MELÍFEROS

Información agrícola revista Tempero.

El Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA) ha publicado la nota técnica sobre especies válidas en barbechos melíferos, dentro de los pagos para prácticas agrícolas beneficiosas para el clima y el medio ambiente, de cara a la solicitud de la PAC de 2019 que se iniciara la primera semana de febrero.

Conforme a lo estipulado en el Anexo VIII del Real Decreto 1075/2014, de 19 de diciembre, el FEGA ha publicado un listado de especies ricas en polen y néctar admitidas a nivel nacional para su aplicación en la campaña de solicitudes de ayuda 2019. Las especies elegibles que computarán como exigibles para que el barbecho sea considerado como un barbecho para plantas melíferas, son las siguientes:

- Vicia sativa (Familia Leguminosas). Nombre común: veza

- Onobrychis hispánica (Familia Leguminosas). Nombre común: pipirigallo

- Onobrychis viciefolia (Familia Leguminosas). / Nombre común: esparceta

- Calendula arvensis (Familia Compuestas). Nombre común: caléndula silvestre

- Coriandrum sativum (Familia Umbelíferas. Nombre común: cilantro

- Brassica napus (Familida Brassica o Cruciferas). Nombre común: colza

- Diplotaxis virgata (Familida Brassica o Cruciferas). Nombre común: mostaza amarilla

- Sinapis alba (Familia Brassica o Cruciferas). Nombre común: mostaza blanca

- Silene vulgaris (familia Car yophyllaceae). / Nombre común: colleja

- Salvia pratensis (Familia lamiaceae). Nombre común: salvia de los prados

La lista de especies elegibles en el ámbito territorial de cada Comunidad Autónoma podrá ampliarse a decisión de la autoridad competente, con otras especies melíferas adicionales para tener en cuenta sus condiciones particulares, que sean autóctonas o especies locales, siempre teniendo en cuenta una correcta selección en aras de fomentar aquellas especies propias del lugar, y que además de tener una eficacia polinizadora, pudieran ser adyuvantes en el control de malas hierbas y plagas, evitándose en todo caso, aquellas de difícil control, o que pudieran ser reservorios de agentes perjudiciales, y en particular las exóticas reconocidas como invasoras. No podrán ser especies elegibles, cualquiera de los géneros: Borago spp., Echium spp., Heliotropum spp., y Senecio spp. Queda permitida la presencia de otras especies de carácter herbáceo, distinta de las elegibles, cuando éstas últimas sean predominantes.

Noticias de Junio 2019

LA COMBINACIÓN DE PLAGUICIDAS ACORTA LA VIDA DE LAS ABEJAS Y MODIFICA SU COMPORTAMIENTO

La desaparición de diversas especies de abejas en todo el mundo conlleva un inmenso impacto económico pues gran parte de la agricultura depende del trabajo de polinización que realizan estos insectos

Un nuevo estudio realizado por biólogos brasileños sugiere que el efecto de los plaguicidas sobre las abejas puede ser mayor de lo que se imagina. Aun cuando se aplicó un insecticida en dosis que se consideran no letales, el mismo acortó el tiempo de vida de los insectos hasta un 50%. Asimismo, los científicos observaron que una sustancia fungicida considerada inofensiva para las abejas alteró el comportamiento de las obreras dejándolas letárgicas, lo que puede comprometer el funcionamiento de toda la colonia.

Los resultados de esta investigación salieron publicados en la revista Scientific Reports, perteneciente al grupo Nature. El trabajo estuvo coordinado por Elaine Cristina Mathias da Silva Zacarin, docente en la Universidad Federal de São Carlos (UFSCar) en su campus en la ciudad de la localidad de Sorocaba (en el estado de São Paulo, Brasil). También participaron investigadores de la Universidade Estadual Paulista (Unesp) y de la Escuela Superior de Agricultura Luiz de Queiroz (Esalq) de la Universidad de São Paulo (USP).

La Fundación de Apoyo a la Investigación Científica del Estado de São Paulo FAPESP apoyó la investigación en el marco del Proyecto Temático intitulado “Interacciones abejas-agricultura: perspectivas para la utilización sostenible”, coordinado por el profesor Osmar Malaspina, de la Unesp de Rio Claro. También hubo una financiación proveniente de la Coordinación de Perfeccionamiento del Personal de Nivel Superior (Capes), ligada al gobierno federal brasileño, y otra de la Cooperativa de Apicultores de Sorocaba y Zona (Coapis).

Es un hecho conocido que diversas especies de abejas están desapareciendo en todo el mundo. En Europa y Estados Unidos, este fenómeno se ha venido observando desde el año 2000. Y en Brasil, al menos desde 2005.

En el estado de Rio Grande do Sul (en el sur de Brasil), entre diciembre de 2018 y enero de 2019 se registró la pérdida de aproximadamente 5.000 colmenas, el equivalente a 400 millones de abejas.

Y no están desapareciendo únicamente los ejemplares de la especie Apis mellifera, la abeja de origen europeo y la principal responsable de la producción comercial de miel. En los montes brasileños existen centenas de especies silvestres que posiblemente se han visto afectadas. El impacto económico previsto de esto es inmenso, pues gran parte de la agricultura depende del trabajo de polinización que realizan estos insectos. Tal es el caso de todas las frutas comestibles, por ejemplo.

Y ya se sabe también cuál es la causa de esta desaparición repentina y masiva: la aplicación indebida e indiscriminada de plaguicidas. Compuestos químicos tales como insecticidas, fungicidas, herbicidas y acaricidas contaminan a las abejas que salen de las colonias en busca de polen y terminan afectando a todas las colmenas. Una vez dentro de las colonias, tales compuestos son ingeridos por las larvas, lo cual compromete su longevidad y el funcionamiento general de dichas colonias.

“En Brasil, los monocultivos de soja, maíz y caña de azúcar dependen del uso intensivo de insecticidas. La contaminación de las colonias de abejas sucede cuando los agricultores no respetan un margen de seguridad mínimo (se recomiendan 250 metros), por ejemplo, en la aplicación de plaguicidas entre las tierras de cultivo y las áreas forestales que las rodean. Hay gente que aplica productos químicos hasta el límite de los bosques”, dijo Malaspina.

“En Europa y Estados Unidos, las colonias de abejas van muriendo poco a poco. Desde la constatación inicial de la muerte de las primeras abejas hasta la muerte de la colonia puede pasar un mes o hasta cinco meses. En Brasil no es así. Acá las colmenas desaparecen en 24 ó 48 horas. No existe ninguna enfermedad capaz de acabar con una colmena entera en 24 horas. Sólo los insecticidas pueden provocar eso”, dijo.

Malaspina destaca que existen centenas de ingredientes activos en los insecticidas, fungicidas, herbicidas y acaricidas que se aplican en Brasil. “Resulta imposible probar en laboratorio la acción de cada uno de ellos. No hay dinero para hacerlo”, dijo.

Entre los años 2014 y 2017, se llevó a cabo un estudio en el marco del proyecto Colmena Viva (una iniciativa ideada por la Asociación de la Industria de Productos para la Defensa Vegetal) con el objetivo de detectar ingredientes activos que podrían estar relacionados con la mortalidad de las abejas entre los 44 que más se aplican en la agricultura del estado de São Paulo.

El equipo del proyecto recolectó material en 40 municipios paulistas. En el marco de un trabajo junto a los apicultores, los agricultores y la industria de productos fitosanitarios, los investigadores recomendaron una serie de acciones tendentes a proteger los colmenares, tales como la aplicación de márgenes de seguridad mínimos en la aplicación de plaguicidas y la implementación de buenas prácticas agrícolas.

Según los científicos, los efectos beneficiosos del proyecto Colmena Viva pueden estar empezando a aparecer. Durante el mismo período que desaparecieron las 5.000 colonias de abejas en Rio Grandes do Sul, las pérdidas fueron menores en Santa Catarina y Paraná, los otros dos estados que componen la región sur de Brasil. Entre los apicultores de São Paulo, el impacto fue más acotado aún.

“Pero esto no quiere decir que las abejas de São Paulo se encuentran a salvo de los plaguicidas. Lejos de ello. Estamos empezando a testear cuáles son los efectos sobre las abejas melíferas del uso asociado de insecticidas con fungicidas. Y hemos descubierto un determinado tipo de fungicida que es inofensivo para las colmenas cuando se lo aplica en forma aislada en el campo, pero que se vuelve nocivo cuando se lo asocia a un determinado insecticida. No llega a matar a las abejas como los insecticidas, pero altera el comportamiento de los insectos, comprometiendo a la colonia”, dijo Da Silva Zacarin.

Los ingredientes activos investigados fueron la clotianidina, un insecticida que se aplica en el control de plagas en los cultivos de algodón, frijol, maíz y soja, y el fungicida pyraclostrobin, que se aplica en las hojas de la mayoría de los cultivos de granos, frutas, legumbres y vegetales.

“Realizamos ensayos de toxicidad de plaguicidas en larvas de abejas y en concentraciones ambientales relevantes, es decir, en concentraciones realistas, tales como las que se encuentran residualmente en el polen de las flores”, dijo Da Silva Zacarin.

Esta observación es importante. Cualquier plaguicida en grandes concentraciones diezma las colmenas casi inmediatamente. Pero lo que los investigadores estudian son los efectos sutiles y a mediano y largo plazo sobre las colmenas. “Lo que nos interesa es descubrir la acción residual de los plaguicidas, aun en concentraciones bajísimas, sobre esos insectos”, dijo Da Silva Zacarin.

Las pruebas se realizaron in vitro, con insectos confinados dentro de laboratorios para que no hubiera contaminación ambiental. En dichas condiciones, las larvas de Apis mellifera quedaron separadas en distintos grupos y se las alimentó entre el tercero y el sexto día de vida con una dieta compuesta por azúcar y jalea real. Lo que varió fue el tipo de ingrediente tóxico presente en el alimento, siempre en concentraciones ínfimamente pequeñas, en el rango de los nanogramos (milmillonésimas de gramos).

La dieta del grupo de control no contenía plaguicidas. En el segundo grupo, se contaminó el alimento con el insecticida clotianidina. En el tercer grupo, la contaminación se concretó con el fungicida pyraclostrobin. Y en el cuarto grupo se aplicó una asociación del insecticida con el fungicida.

“Después del sexto día de vida, las larvas se convierten en crisálidas y entran en metamorfosis, y de ellas emergen como obreras adultas. En el campo, una abeja obrera vive en promedio 45 días. En el laboratorio, confinadas, viven menos. Pero los insectos alimentados con la dieta contaminada con el insecticida clotianidina en bajísima concentración tuvieron un tiempo de vida drásticamente menor, de hasta un 50%”, dijo Da Silva Zacarin.

En tanto, entre las larvas alimentadas con la dieta contaminada únicamente con el fungicida pyraclostrobin no se observó ningún efecto sobre el tiempo de vida de las obreras.

“Con base únicamente en este resultado, podríamos imaginar que el fungicida en bajas concentraciones es inofensivo para las abejas. Empero, desafortunadamente, no es esto lo que sucede”, dijo la investigadora.

Ninguna abeja murió en la fase de larva y de crisálida. Pero se verificó que, en la fase adulta, las obreras sufrieron una modificación en su comportamiento. Se volvieron más lentas que los insectos del grupo de control.

“Las obreras jóvenes realizan inspecciones diarias de la colmena, lo que las lleva a recorrer una cierta distancia. Se mueven bastante dentro de la colonia. Verificamos que en el caso de las abejas contaminadas tanto por el fungicida solo o asociado al insecticida, la distancia recorrida y la velocidad fueron mucho menores”, dijo Da Silva Zacarin.

En caso de que suceda lo mismo en el medio ambiente con una parte considerable de las obreras de una colmena, dicha alteración de comportamiento terminaría perjudicando el funcionamiento de toda la colonia. Ésta puede ser una de las razones de la extinción masiva de abejas.

Aún no se sabe de qué manera actúa el fungicida para comprometer el comportamiento de las abejas. “Nuestra hipótesis indica que el pyraclostrobin, al asociarse con un insecticida, disminuiría el metabolismo energético de las abejas. Nuevos estudios en marcha podrán dilucidar este mecanismo”, dijo Da Silva Zacarin.