Apicultura y miel. 18-07-2025
La Comisión Europea, el gobierno de la Unión, ha propuesto aumentar la cantidad de miel que los 27 importan desde Ucrania sin aranceles. Esta cuota de compra se activó para ayudar a Ucrania a paliar los efectos de la guerra y ahora se quiere multiplicar por 6: la UE compraría hasta 35000 toneladas de miel de Ucrania anuales
Esta propuesta de la Comisión Europea, que ya ha chocado con la oposición de los apicultores comunitarios, se enmarca en el llamado Acuerdo de Libre Comercio Amplio y Profundo (DCFTA) entre la UE y Ucrania. En este contexto, Europa autoriza la entrada de determinados productos ucranianos sin pagar aranceles, y la miel es uno de ellos.
En un principio, el DCFTA permitía la entrada de 6.000 toneladas de miel de Ucrania sin aranceles cada año. Sin embargo, ahora la Comisión quiere modificar el acuerdo para multiplicar esa cuota casi por seis y autorizar 35.000 toneladas cada año, libres de aranceles. Esto supone incrementar esas importaciones en un 583 por ciento.
Esta subida de cuota de la miel es la mayor de todos los productos agrícolas que llegan desde Ucrania. Otros, como la carne de ave, solo aumentan un 25 por ciento.
En lo que afecta a España, los datos de la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) demuestran que Ucrania ya es el principal país abastecedor de miel de la industria española, que ha adquirido a empresas de aquel país unas 1.964 toneladas de miel durante el primer trimestre de este año 2025. Esta cantidad supone un 21,3 por ciento de toda la miel que ha entrado en el país en esos meses. El precio medio de importación de esa miel de Ucrania se ha situado en 2,08 euros por kilo.
Ante esta situación, las primeras voces de protesta del sector apícola no se han hecho esperar. Desde la organización Cooperativas Agroalimentarias han señalado que “esta medida convierte a la miel en el producto que recibe la mayor concesión comercial dentro del acuerdo, algo que desde el sector apícola es injustificable dada la crítica situación que atraviesa”. Además, apuntan que, en muchas ocasiones, la miel de Ucrania y otros países llega a la Unión Europea con una “calidad dudosa y sin controles efectivos en frontera”.
Por su parte, fuentes de Asaja (Asociación de Jóvenes Agricultores y Ganaderos) consideran que el cupo admitido para determinados productos agrícolas sensibles como puede ser la miel es “desproporcionado” y “deja a los productores expuestos y sin apoyo, en un momento en que ya están sometidos a presión por la liberalización comercial acumulada –pasada y prevista–”.
Desde la sección valenciana de esta organización (AVA-Asaja), el responsable de la sectorial de apicultura, David Sánchez, señala que “el incremento desmedido y sin reciprocidad de las importaciones ucranianas de miel puede suponer la puntilla para el sector. La UE quiere ayudar a Ucrania, pero no a costa de la apicultura, que además de producir miel cumple una función vital para la polinización, otros cultivos y la biodiversidad”.
En general, el sector apícola recuerda que este cambio se produce en un escenario de gran precariedad para la apicultura española. Si bien la temporada apícola 2025 parece algo más halagüeña, los apicultores vienen de tres años de malas cosechas, sequías, olas de calor, incremento de especies depredadoras (avispa asiática, avispón oriental, abejaruco…) y fuerte prevalencia de la varroa. A esto hay que sumar la feroz competencia de mieles de baja calidad que llegan al mercado europeo y español procedentes de países como China. A menudo, pasando por otros lugares donde se “disfraza”, como puede ser, precisamente, Ucrania. La combinación de mieles fraudulentas y malas cosechas ha puesto al sector contra las cuerdas. La mejora de las condiciones para la miel de Ucrania solo vendría a dar un golpe más a la debilitada apicultura de España.