1. Resumen de participantes: Se han recibido un total de 127 respuestas completas a la encuesta de todo el territorio nacional, excepto La Rioja, Ceuta y Melilla. El tamaño de las explotaciones muestra una alta variabilidad, con una media de 76 colmenas y una mediana de 15, lo que refleja el predominio de explotaciones pequeñas junto a un número reducido de grandes, aunque también se observa un grupo relevante de apicultores con entre 50 y 150 colmenas. Asimismo, el 16,5% de los encuestados practica la trashumancia.
2. Pérdidas medias de colonias: La pérdida media de colonias reportada en España en la temporada 2024-2025 es del 32,1%, un leve incremento en comparación del año anterior (30,6%). El promedio de pérdidas en España se encuentra en el tercio más
alto de Europa. Diferentes causas de las pérdidas han sido reportadas. En promedio, en la encuesta se indicó que un 15% representa un nivel de pérdida aceptable, por lo que las cifras actuales más que duplican lo considerado razonable y evidencian una situación preocupante para el sector.
3. ¿En qué fuentes confían los apicultores? En la encuesta se preguntó a los apicultores en qué medida consideraban fiables distintas fuentes de información sobre apicultura. Los resultados muestran una mayor confianza en fuentes técnicas y en la experiencia directa, destacando especialmente científicos, veterinarios y otros apicultores, que concentran la mayoría de valoraciones entre “casi siempre” y “siempre”.
Por el contrario, las autoridades presentan niveles de confianza más bajos y variables. Las fuentes digitales, como internet, YouTube o redes sociales, son percibidas en general como fiables solo “a veces”, mientras que los contenidos generados por inteligencia artificial concentran los niveles más bajos de confianza.
4. Tratamiento antivarroa: La gran mayoría de los apicultores encuestados (98,4%) afirma aplicar algún tipo de tratamiento antivarroa, lo que refleja un alto nivel de concienciación frente a esta problemática. En cuanto a la frecuencia, lo más habitual es realizar dos tratamientos al año (46%), seguido de tres (26%), aunque existe variabilidad entre explotaciones: Mientras el 19% de los encuestados consiguen tratar solo una vez, el 12% trata más de 4 veces al año.
Entre los tratamientos más utilizados destacan el amitraz (65%) y, en menor medida, pero con una frecuencia también elevada, el ácido oxálico (50%). Por otro lado, el uso de intervenciones biotecnológicas, como la eliminación de cría de zángano o la formación de núcleos sanitarios, es menor. Cabe destacar que el 54% de los encuestados emplea combinaciones de 2 o más tratamientos durante el año para mantener la varroa bajo control. El coste medio reportado de los tratamientos antivarroa por colmena se sitúa en 11,26 €.
En relación con el seguimiento de la varroa, el 64% de los apicultores encuestados realiza algún o varios tipos de inspección, principalmente mediante observación visual (46%), valoración de la infestación sobre abeja adulta (32%) o fondos sanitarios (30%), mientras que una parte relevante indica no llevar a cabo ningún seguimiento sistemático.
El 85% de los encuestados no observa abejas con alas deformadas, un signo del virus de las alas deformadas (DWV) asociado a altas infestaciones de varroa, lo que sugiere un control generalmente eficaz del parásito.