APIMONDIA SE POSICIONA CONTRA LA MIEL INMADURA

Apimondia quiere divulgar entre los consumidores las bondades de la miel y también educar al público para que exija siempre mieles de calidad. En este sentido, el Congreso ha emitido una declaración contra las mieles inmaduras.

Este documento tiene gran importancia, porque advierte sobre un problema muy poco conocido por los consumidores, el de las mieles cosechadas sin estar totalmente maduras, consideradas como un fraude que se repite con mucha frecuencia en países asiáticos.

La miel está lista para cosecharse cuando la mayoría de la superficie de los panales de miel está operculada, es decir, con las celdas tapadas con un fino sello de cera. Las abejas sellan las celdillas cuando consideran que lo que hay dentro ya es miel y no solo néctar. Se trata, sobre todo, de que la humedad de ese producto se haya reducido lo suficiente como para que no fermente más adelante.

Los responsables de Apimondia recuerdan que “si el apicultor cosecha la miel inmadura, las abejas que no están buscando alimento se convierten antes en recolectoras, lo que aumenta la capacidad de recolección de la colonia”, tal y como ya demostró Seeley. Además, indican que “esta miel inmadura suele carecer del sabor y el olor característicos de la miel y tiene un contenido de agua demasiado alto. El contenido de agua de este producto inmaduro debe reducirse antes de envasarlo en las llamadas ‘fábricas de miel’ para evitar la fermentación. En estas fábricas, el producto también se filtra y se limpia de residuos”.

Estos procesos de deshidratado y procesado de la mielson contrarios a las buenas prácticas alimenticias y desde Apimondia se recuerda que solo se puede considerar miel aquel producto recogido y transformado completamente por las abejas.

Por tanto, la Declaración de Apimondia 2025 apunta que “la miel inmadura viola los principios de la producción de miel, no cumple con la definición de miel establecida en las normas internacionales, se realiza intencionalmente con fines económicos y engaña a los consumidores. En otras palabras, la producción de miel inmadura cumple con los cuatro criterios establecidos para constituir un fraude alimentario, y el producto resultante no debe etiquetarse como “miel”.Su detección requiere el uso de múltiples herramientas, ya que los métodos de laboratorio actuales no pueden detectar fácilmente este modo de producción ilícito, que perjudica a los apicultores honestos y a la seguridad alimentaria de muchos países.

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Erletokieta

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