Noticias de febrero de 2019

 LA MIEL DE RODODENDRO QUE ALARMA A BRUSELAS. Javier Portillo. El País. 04/02/2019

Todos los soldados que habían comido la miel del panal perdieron el conocimiento. Quienes probaron poco parecían embriagados, y quienes comieron más parecían atacados por la locura”. Así describió el general Jenofonte de Grecia, en el año 401 antes de nuestra era, los efectos de la ingesta de miel de rododendro, un arbusto con flores rosas de la familia Ericaceae que resulta tóxico. Afectó a 10.000 soldados que se tuvieron que retirar en plena campaña en Asia.

Siglos después, esa miel se puede comprar en España por Internet a 302,5 euros el mililitro. La grayanotoxina, un compuesto químico presente en el néctar del que se alimentan las abejas, es la responsable de estos efectos. Según el Instituto Nacional de Toxicología (INT), en dosis altas provoca transpiración, vómitos, mareos, debilidad en las extremidades y alrededor de la boca, y disminución de la presión arterial. Por ello, en la Comisión Europea se ha planteado regular la venta de la llamada “miel loca” en la Unión y se ha invitado a los Estados miembros a aclarar si se distribuye en sus respectivos países.

La empresa española que vende el producto, procedente de Nepal, lo envasa en una jeringuilla en dosis de un mililitro. Y en el embalaje advierte de que “no se debe ingerir más de uno al día”. Tampoco si se está embarazada o se tienen problemas cardiacos. El INT asegura que la exposición en humanos no suele ser grave y que, en caso que se necesite intervención médica, debe administrarse atropina. Pero la Comisión discutirá próximamente con los países su venta y consultará a la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria los riesgos para la salud ante una “previsible prohibición o regulación”.

Mientras, la Dirección General de Salud y Seguridad Alimentaria europea informa de que no se han producido intoxicaciones. No obstante, el INT ha constatado casos en el resto del mundo, especialmente en la cuenca sureste del mar Negro. Allí, estos envenenamientos están condicionados por la creencia que le confiere a la miel propiedades de uso en la medicina alternativa.

En 2002, 19 personas se intoxicaron en Düzce (Turquía). Horas antes de su ingreso hospitalario ingirieron entre 30 y 100 gramos. En 1983, otra joven turca de 17 años entró en coma tras ingerir 75 mililitros. Y 24 años antes, otra persona en Nepal sufrió un síncope tras comer entre 10 y 15 gramos. Los efectos, según comenta por teléfono el catedrático de Farmacología de la Universidad de Alcalá de Henares Francisco Zaragoza, “son similares a los que produce la seta Amanita muscaria, que afecta al sistema nervioso central: confusión, agitación, delirio, amnesia, y que pueden provocar un síndrome colinérgico”, explica.

 

Empresa autorizada
El INT apunta que el producto que tiene más probabilidades de estar contaminado con grayanotoxinas, “aunque muy raramente a niveles tóxicos”, es el que proviene de Japón, Brasil, Estados Unidos y Nepal. En España, el Ministerio de Sanidad ha dado el visto bueno a la compañía murciana que la vende, y que figura en el registro de empresas autorizadas por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria. Ya ha traído 25 kilos y tiene “otros 600 reservados”, según cuenta el fundador, Ángel Rodríguez, quien señala que la dosis que ofrece “es curativa y nutricional”. La propia Agencia, sin embargo, aclara que no ha tenido conocimiento de la existencia de este producto en el mercado y que no se han iniciado las medidas de gestión del riesgo oportunas.

Este murciano de 41 años viajó en febrero de 2018 a Nepal en busca de “la miel psicoactiva” que recolectan los gurung, una tribu local que la ha usado durante siglos “por sus propiedades medicinales”, según comenta el delegado de la Embajada de Nepal en España, Harihar Kant Puder. El diplomático, quien reconoce que la tiene en casa, asegura que “los extranjeros empezaron a comprarla hace 10 años”. Además, comenta que el 90% de la producción nepalí se exporta a Europa. Este pueblo la recolecta a casi 5.000 metros de altura, cerca del Himalaya, cuenta Kant. Las laderas del valle de Hongu están repletas de rododendros que florecen en primavera. El empresario sostiene que “es sagrada, sana el alma y te conecta con las estrellas”. “Se ha encontrado a campesinos nepalíes adormilados y mareados a causa de su consumo”, según relatan en un estudio publicado en 2010 José Manuel Crespo, José Alfonso Cardenal y Pedro David Quesada, veterinarios del Servicio Extremeño de Salud.

El grupo de investigadores extremeños informó de la toxicidad “para evitar que pueda llegar a venderse”. Además, sostiene que cuando se hace se “comercializa a precios elevados como un producto de alta gastronomía, ya que con los controles pertinentes no conlleva riesgos para el ser humano”. Tiene un olor tenue, agradable, que recuerda al de las flores del rododendro, y su sabor es característico. En Europa, aclara, se obtiene en cantidades comerciales en los Alpes; “Francia e Italia son los principales productores”.

Según un documento informativo de la Comisión Europea, Francia ha impedido la venta de miel de rododendro cuando estos están floreciendo. Además, se advierte a Italia de que en 2017 se estaban llevando a cabo experimentos en animales con este edulcorante “sin la autorización previa de las autoridades italianas”. Ya en 2008, la Administración de Drogas y Alimentos de Corea del Sur advirtió de que no se debía comer la miel nepalí que ha llegado a Europa.

 

LA MIEL, AISLADA EN ESPAÑA. 20/2/19

Miles de toneladas de miel española aguardan en los almacenes de las cooperativas apícolas. El bloqueo está provocado por los grandes envasadores, que prefieren comprar la miel a bajo precio (alrededor de 2 euros por kilo) en el extranjero, fundamentalmente en China. El producto español, cuyos costes de producción no bajan de los 2,50 euros por kilogramo, queda así bloqueado.

La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos ha vuelto a denunciar hoy esta situación tras reunir a su sectorial apícola en Madrid. Esta organización ha pedido a la gran distribución que reflexione y cambie de actitud, apostando por la miel de origen España para sus marcas propias.

Mientras el proceso para que sea obligatorio por ley reflejar el origen de la miel en el etiquetado sigue avanzando –lo que podría alargarse aún varios meses-, UPA cree que los envasadores y la gran distribución podría reflejar ese origen “desde ya”, apostando por el producto nacional, “porque tiene más calidad, más seguridad, menos huella de carbono y además contribuye a apoyar al mundo rural y a luchar contra el despoblamiento”.

Los apicultores han mostrado su preocupación por que la campaña 2019 ya está comenzando, lo que podría aumentar los stocks y hundir aún más el precio si no se da un cambio de actitud de la industria envasadora.

 

ASÍ HA SIDO REDESCUBIERTA LA ABEJA MÁS GRANDE DEL MUNDO. Joaquín Elcacho. LA VANGUARDIA NATURAL. 22/02/2019

El naturalista, biólogo, explorador y geógrafo Alfred Russel Wallace (la persona que propuso la teoría de la evolución de las especies por selección natural de forma paralela a Charles Darwin), descubrió en 1859 en la isla de Bacan (Molucas, Indonesia) un ejemplar de abeja gigante desconocida hasta entonces por la comunidad científica.

El nombre científico asignado a esta nueva especie es Megachile pluto pero, en honor a su descubridor, sigue siendo denominada la abeja de Wallace; aunque también es conocida como el bulldog volador, atendiendo al aspecto de su cabeza y sobre todo a sus dimensiones gigantescas, en comparación con muchas otras especies de abejas.

Durante décadas, la abeja de Wallace siguió siendo un misterio y no fue hasta 1981 que se pudo documentar de nuevo la existencia de ejemplares vivos de esta especie.

Ahora, un equipo liderado por el fotógrafo naturalista Clay Bolt, el entomólogo Eli Wyman (Universidad de Princeton, Estados Unidos), el investigador Simon Robson (Universidad James Cook, Australia), el escritor Glen Chilton y diversos guías de Indonesia, ha conseguido observar, fotografiar y filmar diversos ejemplares de la abeja de Wallace en su medio natural.

Clay Bolt relata los detalles del “redescubrimiento” de la abeja de Wallace en un artículo divulgativo publicado el 21 de febrero en el blog de Global WildLife Conservation (no ha sido publicado hasta el momento ningún artículo científico sobre esta investigación).

Bolt recuerda en este apunte en internet la larga y compleja preparación del viaje a Indonesia y las dificultades para trabajar en la zona de selva tropical en la que Wallace descubrió a su abeja gigante hace más de 100 años. Durante las primeras semanas de enero de este año, el equipo inspeccionó con detalle e insistencia diversos nidos de termitas y árboles en los que se sospechaba que vive el ‘buldog volador’ pero sólo pudieron localizar algunos ejemplares de otras especies de la familia Megachile. Cuando parecía que la expedición acabaría en fracaso, un golpe de suerte cambio los acontecimientos.

 

Relato de una aventura

La expedición de búsqueda de la abeja gigante estaba a punto de fracasar cuando se descubrió un nido del poco conocido insecto.

Clay Bolt describe la aventura de su equipo de esta forma en el artículo divulgativo: “nos acercamos a un árbol podrido y le pregunté a Iswan, uno de los guías locales, si a él le importaría subir al árbol para echar un vistazo al interior. Mientras miraba dentro de uno de los agujeros, exclamó: “¡he visto algo que se movía!” Saltó hasta el suelo, por temor a que la criatura fuera una serpiente -su peor miedo-, y después de recuperar el aliento, dijo que parecía que el agujero estaba mojado y pegajoso por dentro. Eli Wyman y yo nos miramos con entusiasmo reservado. Eli trepó e inmediatamente se sintió seguro de que era un nido de abejas. La estructura era demasiado perfecta y similar a lo que esperábamos encontrar. Subí a continuación y la linterna de mi casco iluminó la cosa más extraordinaria en la que había puesto mis ojos. Simplemente no podía creerlo: habíamos redescubierto la abeja gigante de Wallace”.

Después de bailar de alegría, fotografié a la abeja y grabé una prueba de video. Mi objetivo era ser la primera persona en hacer una foto de la abeja gigante de Wallace y yo había logrado ese objetivo. Eli, que había estado soñando con este día durante el doble de años que yo, había logrado su objetivo de ver en la naturaleza a una especie que casi nadie había visto antes. Estábamos eufóricos”.

La abeja Megachile Pluto vive en la región de las islas indonesias de Molucas del Norte, hace su nido en árboles y montículos de termitas, utilizando sus grandes mandíbulas con forma de colmillo para recolectar resina pegajosa para proteger su hogar de las termitas.

La Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN sitúa a esta abeja como especie “vulnerable” pero hasta ahora existen pocos datos sobre las dimensiones de sus poblaciones y muchos de los datos conocidos corresponden a ejemplares conservados en museos o colecciones privadas.

Espero que este redescubrimiento genere investigaciones futuras que nos brinden una comprensión más profunda de la historia de vida de esta abeja única e informen cualquier esfuerzo futuro para protegerla de la extinción”, dijo Eli Wyman, entomólogo de la Universidad de Princeton en declaraciones difundidas por Afp.

 

EL ABEJERO EUROPEO Y OTROS DEPREDADORES DE LA FEROZ AVISPA ASIÁTICA. 20 minutos. Tierra viva. 25/2/2019

La avispa asiática, que tantos titulares ocupa por los graves daños que puede provocar su picadura, se ha topado en España con un enemigo natural que frena su expansión en la Península: el abejero europeo. El 70% de la dieta de esta especie está constituida por la Vespa velutina. Se estima que solo el verano pasado el abejero europeo se comió hasta el 30% de las avispas asiáticas de la península del Morrazo, en Galicia, donde murieron tres personas en agosto de 2018.

Afortunadamente, no solo el abejero europeo es una barrera natural para esta especie invasora. Existen muchos otros animales e incluso insectos que se alimentan de la velutina, que puede causar la muerte a las personas alérgicas o de salud débil.

Conviene distinguir entre el halcón abejero (Pernis apivorus), que es la única rapaz europea que se alimenta de abejas y avispas con un denso plumaje que le protege de las picaduras, y el abejaruco europeo (Merops apiaster), que es un ave de casi 30 centímetros y come, además de avispas, abejas, abejorros, libélulas y tábanos. Ambas especies son depredadoras naturales de la avispa asiática.

Otras aves como el alcaudón dorsirrojo (Lanius collurio), que es un pájaro de 18 centímetros que puede llegar a comer pequeñas lagartijas, y la urraca (Pica pica) también se alimentan, entre otros, de la velutina. Los pájaros carpinteros también han sido vistos perforando nidos para alimentarse de larvas o avispas adultas de la colonia.

La Vespa velutina, que llegó a España en 2010 y se ha asentado principalmente en el norte de la Península, donde está afectando a la producción de miel, tiene que sobrevivir igualmente a la amenaza del arrendajo (Garrulus glandarius), de la familia de los córvidos, e incluso de las gallinas, que son omnívoras e insectívoras.


El pájaro carbonero (
Parus major), de unos 14 centímetros, también se alimenta de insectos que encuentra en las cortezas de los árboles, igual que el herrerillo (Cyanistes caeruleus), de unos 11 centímetros.

 

VARROA SE ALIMENTA DE LOS CUERPOS GRASOS DE LA ABEJA NO DE LA HEMOLINFA. Apicultura Ibérica.

Así lo asegura una nueva investigación realizada en la Universidad de Maryland en Estados Unidos, publicada recientemente en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias.

Durante décadas, señalan desde el comunicado oficial de la Universidad, los investigadores han asumido que varroa se alimenta de la hemolinfa de las abejas, como muchos de sus primos ácaros y garrapatas, pero esta investigación concluye que el ácaro tiene un apetito voraz por los cuerpos grasos de la abeja, que cumple muchas de las funciones vitales que desempeña el hígado humano, al tiempo que almacena alimentos y contribuye al sistema inmune de las abejas.

Los investigadores de las abejas a menudo se refieren a las tres P: parásitos, pesticidas y mala nutrición (poor nutrition, en inglés). Muchos estudios han demostrado que la varroa es el mayor problema. Pero cuando están comprometidas por la varroa, las colonias también son más susceptibles a las otras dos”, explica Samuel Ramsey, autor principal del artículo en el comunicado de la Universidad. “Ahora que sabemos que el cuerpo graso es el objetivo de varroa, esta conexión es mucho más obvia. Perder este tejido corporal afecta a la capacidad de una abeja para desintoxicar pesticidas y les roba alimentos vitales. El cuerpo graso es absolutamente esencial para la supervivencia de las abejas.”

Además de descomponer las toxinas y almacenar los nutrientes, los cuerpos grasos de las abejas producen antioxidantes y ayudan a controlar el sistema inmunológico. Los tejidos grasos también desempeñan un papel importante en el proceso de metamorfosis, regulando el tiempo y la actividad de las hormonas clave. Los cuerpos grasos también producen la cera que cubre partes de los exoesqueletos de las abejas, manteniendo el agua y las enfermedades.

Según Ramsey, el supuesto de que varroa consume hemolinfa ha persistido desde que se publicó el primer artículo sobre el tema en la década de 1960. Debido a que este documento se escribió en ruso, dijo Ramsey, muchos investigadores optaron por citar los primeros artículos en inglés que citaron el estudio original.

El trabajo inicial solo fue suficiente para mostrar el volumen total de una comida consumida por un ácaro”, agregó Ramsey. “Puede ser mucho más fácil citar un resumen reciente en lugar del trabajo original. Si el primer artículo se hubiera leído más ampliamente, muchas personas podrían haber cuestionado estas suposiciones antes”.

Ramsey notó varias observaciones que lo llevaron a cuestionarse si los ácaros varroa se alimentaban de algo más que hemolinfa. Primero, la hemolinfa de los insectos es muy baja en nutrientes. Para crecer y reproducirse al ritmo que lo hacen, varroa necesitaría consumir mucha más hemolinfa de la que podrían adquirir de una sola abeja.

En segundo lugar, el excremento de los ácaros varroa es muy seco, al contrario de lo que uno esperaría de una dieta de “sangre” completamente líquida. Por último, las piezas bucales de los ácaros varroa parecen estar adaptadas para digerir tejidos blandos con enzimas y luego consumir la papilla resultante. Por el contrario, los ácaros que se alimentan de sangre tienen partes bucales muy diferentes, específicamente adaptadas para perforar membranas y chupar líquido.

El primer y más sencillo experimento que realizaron Ramsey y sus colaboradores fue observar en qué parte de los cuerpos de las abejas los ácaros varroa tendían a adherirse para alimentarse. Si los ácaros se apoderaban de lugares aleatorios, razonó Ramsey, eso sugeriría que en realidad se alimentaban de hemolinfa, que se distribuye uniformemente por todo el cuerpo. Por otro lado, si tuvieran un sitio preferido en el cuerpo, eso podría proporcionar una pista importante para su comida preferida.

Cuando se alimentan de abejas inmaduras, los ácaros comen en cualquier lugar. Pero en las abejas adultas, encontramos una gran preferencia por la parte inferior del abdomen de las abejas”, dijo Ramsey. “Más del 90 % de los ácaros que encontramos en adultos se alimentaban allí. A medida que las abejas maduran, el tejido corporal graso migra a la parte inferior del abdomen. La conexión fue difícil ignorar, pero necesitábamos más evidencias“.

Ramsey y su equipo tomaron luego imágenes de los sitios de la herida donde los ácaros varroa roían el abdomen de las abejas. Usando una técnica llamada fractura por congelación, los investigadores utilizaron nitrógeno líquido para congelar a los ácaros y sus hospedadores de abejas, esencialmente tomando una “instantánea” física de los hábitos de alimentación de los ácaros en acción. Utilizando microscopios electrónicos de barrido potentes para visualizar los sitios de la herida, Ramsey vio una clara evidencia de que los ácaros se alimentaban de tejido corporal graso.

Las imágenes nos dieron una excelente vista de los sitios de la herida y lo que estaban haciendo las piezas bucales de los ácaros”, dijo Ramsey. “Pudimos ver pedazos digeridos de células grasas del cuerpo. Los ácaros estaban convirtiendo a las abejas en sopa de crema de abeja. “Un organismo del tamaño de la cara de una abeja está trepando y comiéndose un órgano. Es aterrador. Pero aún no pudimos verificar que la hemolinfa no se estaba consumiendo”.

Para reforzar aún más su caso, Ramsey y sus colegas alimentaron a las abejas con uno de dos tintes fluorescentes: la uranina, un tinte soluble en agua que brilla en amarillo, y el rojo del Nilo, un tinte soluble en grasa que brilla en rojo. Si los ácaros consumían hemolinfa, Ramsey esperaba ver un resplandor amarillo brillante en los vientres de los ácaros después de alimentarse. Por otro lado, si se alimentaban de cuerpos grasos, Ramsey predijo un brillo rojo revelador.

Cuando vimos las tripas del primer ácaro, brillaba de un rojo brillante como el sol. Esto era una prueba positiva de que el cuerpo graso estaba siendo consumido”, dijo Ramsey. “Hemos estado hablando de estos ácaros como si fueran vampiros, pero no lo son. Son más como hombres lobo. Hemos estado tratando de lanzar una estaca a través de ellos, pero resulta que necesitábamos una bala de plata”.

Para introducir el último clavo proverbial en el ataúd de la idea de que los ácaros se alimentan de la hemolinfa, Ramsey realizó un último experimento. Primero, perfeccionó minuciosamente la capacidad de criar ácaros varroa en un régimen dietético artificial, una tarea difícil para un parásito que prefiere las comidas de un huésped vivo. Luego, les dio dietas compuestas de hemolinfa o tejido corporal graso, con algunas mezclas de las dos.

Los resultados fueron sorprendentes: los ácaros alimentados con una dieta de hemolinfa pura se murieron de hambre, mientras que los alimentados con tejido corporal graso prosperaron e incluso produjeron huevos.

Estos resultados tienen el potencial de revolucionar nuestra comprensión del daño causado a las abejas por los ácaros”, dijo Dennis Van Engelsdorp, profesor de entomología en la UMD y coautor del estudio, quien también se desempeñó como asesor de Ramsey. “Los cuerpos grasos sirven para muchas funciones cruciales para las abejas. Ahora tiene mucho más sentido ver cómo el daño a las abejas individuales se manifiesta de la manera en que ya sabemos que la varroa daña a las colonias de abejas. Es importante destacar que también se abre tan muchas nuevas oportunidades para tratamientos más efectivos y enfoques específicos para controlar los ácaros “.