Noticias de junio de 2018

DESCUBREN EL SECRETO QUE CONVIERTE EN ‘ASESINAS’ A LAS ABEJAS AFRICANIZADAS

Un estudio revela que es el tamaño y la distribución de un grupo de proteínas cerebrales lo que hace que estos insectos se vuelvan extremadamente agresivos. Elena Martínez Batalla. 19/06/2018

Las abejas africanizadas, también conocidas como abejas ‘asesinas’, son cada vez más comunes en el sur y en el oeste de Estados Unidos, donde su presencia llega hasta el norte de California, y cuyos ejemplares son mucho más agresivos que parientes cercanos como las abejas originarias de Europa (de las que existen diversas subespecies).

La conducta agresiva de la subespecie de abejas africanas se debe al tamaño y a la distribución de los neuropéptidos -moléculas cerebrales- que intervienen durante el comportamiento agresivo, según denota un estudio publicado el pasado mes de mayo en la revista especializada Journal of Proteome Research.

El trabajo, elaborado por expertos de la Universidad de Sao Paulo (Brasil), revela que son precisamente estas moléculas cerebrales las que marcan la diferencia entre el comportamiento de del resto de abejas y el de las abejas africanas, que son híbridos procedentes del cruzamiento entre algunas subespecies de abejas melíferas europeas y la abeja africana Apis mellifera scutellata.

Para la elaboración del trabajo los expertos colgaron una especie de pelotas de cuero muy cerca de colmenas de ‘abejas africanizadas’ que, en su lucha por proteger su hogar, cayeron en la trampa quedando atrapadas al atacar el sospechoso objeto. Además, capturaron un grupo de abejas no africanizadas para comparar las distintas especies y subespecies.

Acto seguido congelaron los ejemplares a fin de examinar la gama de proteínas que presentaba cada uno. Tras un análisis exhaustivo advirtieron diferencias entre las dos especies de abejas en dos grupos de neuropéptidos, uno que controla el aprendizaje y la memoria y otro que interviene en el procesamiento sensorial.

Los resultados del estudio constatan que la diferencia entre los neuropéptidos de las dóciles europeas y los de las extremadamente territoriales y agresivas africanizadas es menor, si bien suficiente para que estas últimas se vuelvan agresivas sin apenas provocación.

Tras el hallazgo, los investigadores inyectaron en el cerebro de las más dóciles formas modificadas de los neuropéptidos que creían que incrementaban la agresividad de las ‘abejas africanizadas’ y, una vez descongelados los ejemplares, comprobaron cómo, efectivamente, se volvían más agresivos.

Las abejas africanizadas llegaron al otro lado del Atlántico a mediados de los años 50, cuando un grupo de apicultores brasileños importaron la especie africana Apis mellifera scutellata con el objetivo de mejorar el rendimiento de las abejas en cuanto a la capacidad melífera se refiere. Cruzaron esta especie con las melíferas europeas para obtener un híbrido más productivo y, a la vez, mejor adaptado al clima húmedo y cálido de Brasil.

Al final, el experimento ha resultado no ser del todo apropiado, pues hasta la fecha estos insectos han acabado con la vida de 100 de personas, víctimas que no han sobrevivido a su picadura letal, una punzada de la que es difícil salir ileso.

 

IDENTIFICADOS 27 NUEVOS VIRUS EN 12 ESPECIES DE ABEJAS DE 9 PAÍSES

A pesar de la importancia de las abejas como polinizadores de las plantas con flores en paisajes agrícolas y naturales y la importancia de los virus para la salud de las abejas, nuestra comprensión de los virus de las abejas es sorprendentemente limitada”, dijo David Galbraith, científico investigador de Bristol Myers Squibb y graduado reciente de Penn State University.

El estudio, publicado en Scientifc Reports en el que ha participado un equipo internacional de investigadores podría ayudar a los científicos a diseñar estrategias para prevenir la propagación de patógenos virales entre estos importantes polinizadores.

Para investigar los virus en las abejas, el equipo recolectó muestras de ADN y ARN, que es responsable de la síntesis de proteínas, de 12 especies de abejas en nueve países de todo el mundo. A continuación, desarrollaron una nueva técnica de secuenciación de alto rendimiento que detectó de manera eficiente tanto los virus previamente identificados como los 27 nunca vistos que pertenecían a al menos seis nuevas familias en un solo experimento.

Entre los nuevos virus que el equipo identificó había uno similar a un virus que infecta las plantas. Es posible que las abejas puedan adquirir virus de las plantas, dijo Christina Grozinger, participante también en el estudio, pero “necesitamos hacer más experimentos para ver si los virus están infectando activamente a las abejas, porque los virus podrían estar en el polen que comen, pero no para infectar directamente a las abejas, y luego determinar si están teniendo efectos negativos sobre las abejas y cultivos”. Algunos virus pueden no causar síntomas o solo causar síntomas si las abejas están estresadas de otras maneras “.

Más allá de identificar los nuevos virus, el equipo también descubrió que algunos de los virus existen en múltiples especies de abejas, como las abejas melíferas y abejorros, lo que sugiere que estos virus pueden circular libremente dentro de diferentes poblaciones de abejas.

Según Galbraith, el estudio representa el mayor esfuerzo para identificar nuevos patógenos en muestras de abejas mundiales y amplía enormemente nuestra comprensión de la diversidad de virus que se encuentran en las comunidades de abejas de todo el mundo”.

Nuestro protocolo ha proporcionado una base para futuros estudios para continuar la identificación de nuevos patógenos que infectan las poblaciones mundiales de abejas mediante un método económico para la detección de nuevos virus”, finalizó.