LA ABEJA MAYA SE SUMA A LA CAMPAÑA SOS ABEJAS

Fruto de la colaboración entre Greenpeace y Planeta Junior una nueva voz se suma a la campaña #SOSabejas. Y no es una voz cualquiera, es la voz de la famosa Abeja Maya que lleva alegrando y educando en los valores del respeto por la naturaleza varias generaciones.

El objetivo de esta alianza es que la campaña llegue a más personas y en particular que los niños y niñas entiendan la importancia de las abejas y otros polinizadores, y también las amenazas a las que se enfrentan estos pequeños insectos, en su mayoría originadas por la actividad humana. Además, queremos duplicar el número de personas que actualmente apoyan la campaña. ¡Sí!, queremos conseguir un millón de firmas.

El proyecto se inicia con el lanzamiento de un vídeo donde niños y niñas observan a través de la realidad virtual como es un mundo con abejas y cómo sería sin ellas. ¡No te pierdas sus reacciones y comentarios! Por otro lado, se lanza también un mini site con una llamada muy especial: ¡Ayuda a Maya a salvar todas las abejas del mundo mundial! Lo has leído bien, todas las abejas, porque Maya no está preocupada solo por las de su especie sino por las más de 20.000 especies de abejas silvestres que existen en el planeta y resto de polinizadores y, porque no, resto de especies.

El lanzamiento del proyecto se hace justo en las vísperas de las tan esperadas conclusiones de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés) sobre tres insecticidas neonicotinoides. La evidencia científica independiente es clara y ha demostrado, a lo largo de los último años, de una forma abrumadora que estos insecticidas son un peligro para las abejas y otras muchas especies. Las conclusiones deberían ir en la misma línea y después prohibir, de una vez por todas, el uso de estas sustancias. El año pasado, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker dijo “Soy el mejor amigo de las abejas en Luxemburgo” sujetando precisamente un libro de la abeja Maya. Ojalá sea verdad, porque las abejas no pueden seguir esperando. ¡Es el momento de actuar!